Max & Suhail

Tatiana M. Alonzo · Capítulo 5 de 146

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Max & Suhail

5. Max

camiseta del Hombre Araña. Él siempre vestía camisetas de superhéroes.

Intentó ignorarme, pero yo decidí afrontarlo.

—¡No te voy a invitar a mi fiesta de té! —lo empujé.

Esperé a que se quejara y echara a llorar, pero se echó a reír en mi cara.

—Muchas gracias —dijo, cínico.

¿Cómo?

—¡No irás! —repetí—. ¡Y no me importará que tu mamá se lo pida a mi mamá!

Él me miró sobre el hombro:

—No se lo pedirá. Créeme.

Apreté los dientes.

—Habrá bufé de pastelillos rellenos de fresa, mantequilla y crema.

También helado y galletas.

Max puso los ojos en blanco:

—Y niñas —dijo—. Muchas niñas cursis y lloronas.

—Nos vamos a disfrazar de princesas —agregué para que se pusiera verde de la envidia—. Cintia de Blancanieves, Clara de Bella, Ana de Cenicienta... y yo de Ariel.

—Mmm. Bien. Adiós —me ignoró.

Pero sabía que lo vería rogarle a mamá que le permitiera entrar a la fiesta.

5. Max

Eric y Sam me ayudaron a subir todo mi armamento de guerra a la azotea.

El enemigo iba a tener una fiesta de té en el jardín de su casa e íbamos a apuntar el cañón con bolas de lodo hacia su cara. Excelente idea, ¿no?

Una por una, las demás niñas del vecindario llegaron a la casa de la llorona de Suhail.

—¿También le vamos a disparar a mi hermana? —preguntó Sam, preocupado.

—Sobre todo a tu hermana —dije, señalándola—. Mírala, es la que se ve más animada.

Estaba molesto.

Sam se encogió de hombros: