Max & Suhail
60. Suhail
Me reí. Los chicos de mi salón no me creerían que Jessica vino... y por eso mismo la abordaría frente a ellos. De esa manera me verían como lo que siempre he sido: una estrella de rock.
De esa forma pensaba a pocos días de cumplir catorce años.
60. Suhail
Al día siguiente traté de no ponerle atención a Max. No fue difícil cuando reconocí cuánto me enfadaba. Porque siempre fue un tonto, aunque entonces se comportaba peor. Se paseaba por los pasillos del colegio como si fuera un pavo real con algo atorado en el trasero.
—Lo escuché decirle a Edgar que si quiere puede salir con Jessica y otra chica al mismo tiempo —me contó Ling.
—Es un idiota —dije, caminando con prisa hacia nuestro salón.
No quería ver a Max, pero tampoco podía faltar a clases con tal de no verlo.
En eso pensaba cuando al entrar a inglés lo vi presumir un broche para el cabello que Jessica le dio porqué, según ella, era una muestra de su amor.
Procuré no vomitar.
—Apenas han salido unas horas —se rio Ling en la cara de Max.
Él la ignoró, por supuesto.
Por mi parte, bebí un poco del agua que traía en una botella para así apagar el fuego que sentía cada vez que escuchaba el nombre de Max, y caminé con dignidad hacia mi banco.
«No estás enamorada de Max Solatano», me repetía. «Solo estás confundida porque es tu vecino y no te has dado la oportunidad de tratar a más chicos».
—Jessica ni siquiera es tan bonita —me susurró Ling, ya sentada detrás de mí una vez las dos ocupamos nuestros asientos—. Me topé con ella en la entrada. Se ve un poco narizona si la miras de perfil.
—No es narizona, Ling.
—Sí que lo es.
Le quería pedir a Ling que dejara de hablar de Jessica y Max, pero tampoco quería que se percatara de cuánto me afecta. Me había convencido