Max & Suhail
40. Suhail
—¡Ya no entre por las noches a la habitación de Suhail, señor fantasma!
—grité yo para ayudar a papá.
Me reí, pero el rostro de Suhail aún expresaba miedo. ¿Por qué? Y este aumentó cuando escuchamos que alguien, dentro de su casa, se aproximaba hacia la puerta.
Papá miró a mamá sin comprender. ¿Era el fantasma?
—Pensé que no había nadie en casa —dijo mamá a Suhail, pero ella solo se escondió detrás de mamá.
Un hombre abrió la puerta.
—¿Le puedo ayudar en algo? —preguntó a papá y luego advirtió mi presencia, la de mamá y la de Suhail—. Oye, ¿por qué no has entrado? —le preguntó a ella.
Papá trató de explicar la situación al hombre mientras yo escuché a mamá preguntar a Suhail:
—¿Quién es él?
—El fantasma —respondió Suhail todavía llorando, y se acercó al oído de mamá para susurrar—: Pero no digamos nada, por favor. Nada. Nadie puede saberlo.
40. Suhail
No sabía cómo explicar a Miranda lo sucedido. Mamá me había prohibido decir que su nuevo novio estaba viviendo con nosotras. Y él, el novio, me había prohibido decir que... que...
Se encontraba molesto. Lo vi en sus ojos cuando el señor Solatano trató de explicarle por qué no entraba a la casa. Pero no había nada que explicar.
El novio de mamá sabía mejor que nadie por qué no quería estar a solas con él.
Recuerdo esa etapa de mi vida con tristeza. Mamá se entusiasmó tanto por los logros que recién tenía en su carrera que fue imprudente al dejarme a solas con un extraño. Supongo que ella confiaba en él, pero yo... Por las noches contaba con Max para alejarlo. Pero evitaba entrar a nuestra casa hasta que mamá llegara. Él no intentaba nada cuando mamá estaba cerca.