La brigada Stonewall

Frank G. Slaughter · Capítulo 52 de 89

Páginas del PDF

La brigada Stonewall

Capítulo IX

 

EL 25 de noviembre, la caballería de Stuart llevó a cabo una nueva incursión a través del Potomac para apoderarse de la oficina de telégrafos del gobierno federal que estaba en Poolsville, en Maryland. Allí el sargento Walheim pudo interceptar bastantes mensajes que revelaban que, como ya se venía murmurando, el general Burnside intentaba concentrar una fuerza federal de cerca de ciento veinte mil hombres en Virginia, para marchar contra Fredericksburg y el río Rappahannock.

Jackson y buena parte de su ejército se habían puesto en campaña unos cuantos días antes, desplazándose a través del valle hacia Strasburg y New Market, de donde pusieron rumbo hacia el este de Massanutten Range, en el valle Luray. Las informaciones recibidas desde Poolsville por correo militar era cuanto se necesitaba para que el general se sintiera libre y no atado al valle, como hasta entonces, en espera de un empuje de los federales en aquella zona, que nunca se producía. De modo que largas líneas de hombres vestidos de gris emprendieron otro viaje a Piedmont, en Virginia.

Moviéndose en dirección al este desde el valle Luray, las tropas de Jackson comenzaron a escalar el Blue Ridge hacia Fisher’s Gap, localidad que queda hacia el oeste de Culpeper, en Virginia. La marcha estuvo lejos de ser cómoda: los caminos estaban generalmente por las mañanas cubiertos de una fina capa de hielo. Sin embargo, pudieron cruzar esta vez el Shenandoah por puentes en lugar de verse obligados a vadearlo con el agua al cuello, como en otra ocasión, cuando habían acudido desde el este a liberar a Richmond. A pesar de los suministros capturados en Harpers Ferry, muchos de los integrantes de la Brigada Stonewall estaban aún sin zapatos. En cambio el número había aumentado gracias al servicio militar obligatorio y a la cooperación de algunos voluntarios.

Poco después de que el Segundo Cuerpo de Jackson abandonan su campamento cercano a Winchester, llegó la noticia de que una pequeña fuerza federal se encaminaba al sur desde Bolívar Heights en Harpers Ferry para conquistar la desguarnecida ciudad. Pero la amenaza principal para el Sur en Virginia estaba ahora en el río Rappahannock, de modo que no se hicieron mayores esfuerzos para mantener el dominio de la parte norte del valle del Shenandoah.

Descendiendo por la ladera oriental del Blue Ridge hacia el pie de las montañas y las ricas tierras aradas de Piedmont, en Virginia, David oía a los desharrapados, barbudos y a menudo descalzos hombres de la Brigada Stonewall cantar a voz en cuello su balada favorita, que festejaba los triunfos de su comandante. Las palabras, cuyo autor se desconoce, se habían encontrado en la ropa de un sargento de la Brigada Stonewall, muerto en plena refriega y decía así:

Venid, hombres fuertes, apilad los leños

Avivad el brillante fuego del campamento

No importa si la cantina está vacía

Haremos de esta noche una noche de fiesta.

Aquí el Shenandoah corre

Allá el fuerte Blue Ridge envía sus fuertes ecos

Para henchir el gran canto de la brigada

Que habla de la manera de Stonewall Jackson.

Podemos verlo ahora, con su gran sombrero

Ladeado desafiante sobre sus ojos

Con su sonrisa seca y astuta y su escasa labia

Tranquilo, fuerte, honrado.

El «Blue-Light Eider» le conoce bien

Dice Jackson: «Ése es Banks. Le gusta la metralla.

Que Dios se apiade de su alma porque vamos a darle duro».

Ésas son las maneras del general Jackson[13].

Silence! Ground arms! Kneel all! Caps off!

Old Blue-Ughfs going to pray.

Strangle the fool that dares to scoff.

Attention! It’s his way.

Appealing from his native sod.

In forma pauperis to God—

"Lay bare thine arm, stretch forth thy rod."

Amen! That's “Stonewall Jackson's way."

He's in the saddle now! Fall in!

Steady, the whole Brigade!

Hill's at the ford, cut off! We'll win.

Hit way out, ball and blade.

What matter if our shoes are worn!

What matter if our feet are torn!

Quick step! We're with him before dawnl

That's "Stonewall Jackson's way."

The sun's bright lances rout the mists Of morning and, by George!

There's Longstreet struggling in the lists.

Hemmed in an ugly gorge—

Pope and his Yankees, whipped before— "Bayonet and grape," hear

Stonewall roar.

Charge, Stuart! Pay off Ashby's score!"

In "Stonewall Jackson's way!"

Ah, maiden! Wait and watch and yearn

For news of Stonewall's band;

Ah, widow! Read with eyes that burn That ring upon thy hand;

Ah, wife! Sew on, pray on, hope on,

Thy life shall not be all forlorn—

The foe had better ne’er been born.

Than get in "Stonewall's way!"