Sin eco
Declaración: Vilde Veierland Ziegler
Toma de declaración a Vilde Veierland Ziegler.
Realizada por la agente Karianne Holbeck. La transcripción ha sido realizada por la
administrativa Rita Lyngåsen. Hay dos cintas de esta declaración. La declaración se ha
grabado en cinta en la Comisaría de Oslo el martes 7 de diciembre de 1999.
La testigo: Ziegler, Vilde Veierland, número de identificación personal: 200576 400991.
Domicilio: Calle Niels Juel, 1. 0272 Oslo.
Se le ha explicado su responsabilidad como testigo y la acepta. La testigo ha sido
informada de que su declaración será grabada y formará parte de un informe. Declaró:
Autora del informe:
Permíteme que antes que nada te dé el pésame (tos y palabras incomprensibles) por la
muerte de tu esposo. Estamos trabajando intensamente para resolver el caso y dependemos de… Si queremos dar con el asesino debemos averiguar todo lo que podamos sobre tu marido. Puede parecer desagradable, pero lamentablemente (ruido de sillas, palabras incomprensibles)… eh… seguro que resultará difícil cuando…
Testigo (interrumpe):
Sí, lo entiendo. Está bien.
Autora del informe:
Entonces, empecemos. En primer lugar necesito alguna información sobre ti. ¿En qué
trabajas?
Testigo:
Sí… Bueno… (Carraspeo). Un poco como modelo, pases de trajes de novia, y cosas así.
Y en primavera me presento a la selectividad.
Autora del informe:
¿Ganas dinero? Quiero decir, ¿cuánto ingresas con eso?
Testigo:
No mucho. Brede… (palabras incomprensibles, tos)… lo que necesite. ¿Unas sesenta
mil o así? Creo que el año pasado ingresé más o menos eso.
Autora del informe:
¿Para quién has trabajado? Quiero decir, como modelo.
Testigo:
Para varias empresas. Este verano posé para la revista Tique, y también para la revista
de moda KK. Antes estaba en Heads & Bodies, es una agencia de modelos. Pero ahora… como me llegan más encargos directos… ¿entiendes? En realidad no tiene mucha importancia, no me lo tomo muy en serio, ¿sabes? Lo hago solo para divertirme. Voy a estudiar idiomas. Me gustaría aprender francés e italiano. O tal vez español. Aún no lo tengo
decidido del todo.
Autora del informe:
¿Tenías algo que ver con la gestión del restaurante?
Testigo:
No, Brede no quería. Le dije varias veces que podía trabajar allí un poco… no sé. Pero él
no quería.
Autora del informe:
¿Cuánto hace que conoces a Brede?
Testigo:
Pues hará unos dos años, creo. Hace mucho que sé quién era, ¿no? Bastante más de
dos años, quiero decir. Pero de verdad, de verdad, nos conocimos hace unos dos años.
Autora del informe:
¿Cuándo os casasteis?
Testigo:
En mayo, el 19 de mayo de este año. Fue un día antes de mi cumpleaños. Me enfadé
con Brede un poco, ¿sabes? Se olvidó de mi cumpleaños. Siempre decía que era una chiquillada, lo de celebrar los cumpleaños, quiero decir. No quería celebrarlos ni recordarlos de ninguna manera, ni siquiera el suyo propio, según él era infantil.
Autora del informe:
Infantil… (Carraspeo). ¿Lo decía con frecuencia? ¿Que eras infantil? Había mucha
diferencia de edad y…
Testigo:
No. No decía eso exactamente. Pero tomaba muchas decisiones, claro. A mí me parecía
normal. Él había vivido mucho… tenía dinero y eso. Trabajaba mucho y muy duro mientras que yo… (Pausa).
Autora del informe:
¿Cómo os conocisteis?
Testigo:
En una fiesta, bueno, en realidad fue una inauguración. Brede era amigo del tipo con el
que yo estaba y que iba a abrir un local nuevo, y entonces… (inaudible). Sindre y yo rompimos. Se cabreó bastante porque… (pausa larga) desde ese día estuve con Brede. (Risita).
Autora del informe:
¿Conoces a alguien de la familia de Brede?
Testigo:
La señora Johansen. Su madre, vaya. O… (Pausa). No la conozco bien, pero la he visto
alguna vez.
Autora del informe:
¿Qué tal os llevabais?
Testigo:
¿Cómo nos llevábamos? ¿Qué quieres decir? Supongo que bien.
Autora del informe:
¿Bien? ¿Supongo?
Testigo:
Quiero decir que… ella era… Es, quiero decir. Es una auténtica gallina clueca. Una de
esas mujeres que parecen enamoradas de su propio hijo. Seguro que entiendes lo que quiero decir.
Autora del informe:
No del todo.
Testigo:
Bueno… Siempre estaba alabando a Brede. Según ella todo lo hacía bien. Ella…
adoraba a su hijo. Cosa que no me ponía las cosas fáciles… (Pausa larga). Pero no hubo problemas, ¿eh?
Autora del informe:
(Ruido de papeles). Por lo que leo aquí Brede era hijo único y su padre murió siendo él
un niño. Tampoco tenía hijos. ¿Sabes si tenía algún otro pariente?
Testigo:
No. ¿Puedo coger un caramelo?
Autora del informe:
Por favor. Ningún pariente. ¿Amigos?
Testigo:
Montones.
Autora del informe:
¿Por ejemplo?
Testigo:
La lista es la hostia de larga. ¿Quieres que la apunte?
Autora del informe:
Ya veremos. Pero ¿quién te parecía que era más íntimo?
Testigo:
No tengo ni idea.
Autora del informe:
¿No tienes ni idea de quiénes eran los mejores amigos de tu marido?
Testigo (levantando mucho la voz):
Brede conocía a todo el mundo. Tenía un montón de amigos. No es tan fácil… Bueno,
quizá Claudio. Ya que te empeñas en que te dé nombres.
Autora del informe:
Claudio. ¿El maître? ¿Claudio Gagliostro?
Testigo:
Sí. Se ocupa de la gestión de Entré. Conocía a Brede… de toda la vida, o eso parecía. Y
creo que también es propietario de una parte del restaurante. Sí, sé que es propietario de una parte de Entré. Al menos fue el único que supo que íbamos a casarnos en Milán. Bueno, aparte de esos dos de la revista Ver y Oír, los que nos acompañaron para hacer el reportaje. Lo pagaron todo.
Autora del informe:
Ver y Oír te pagó la boda. (Pausa). ¿Qué te parece eso?
Testigo:
No lo sé… (palabras inaudibles), es lo que hay. Brede dependía de la publicidad.
Siempre decía que tenía que ofrecerse a sí mismo para que luego el público quisiera la comida que él les ofrecía. Si no, nadie la querría. Lo explicaba así. No pasó nada, en realidad. Solo hicieron un montón de fotos. Brede conocía a mucha gente en Milán con los que quedamos mientras estuvimos allí. Todos hablaban en italiano, ¿sabes?, así que en realidad me fue bien tener a alguien con quien hablar.
Autora del informe:
Ahora que tu marido ha fallecido… ¿sabes qué consecuencias de tipo… económico
puede acarrearte su muerte? Lo lamento, pero…
Testigo:
No, yo… (Sollozos, llanto). Una vez dijo que haríamos separación de bienes, pero…
(Pausa, habla incomprensible y sollozos). No estoy segura de si lo organizó. Tenía bastantes documentos que quería que firmara, pero no sé exactamente qué eran. (Pausa). ¿Tú sabes qué pasará ahora, con el piso y esas cosas?
Autora del informe:
Veamos… Seguro que Brede Ziegler tenía un abogado que le llevaba los negocios.
¿Sabes quién era?
Testigo:
No… conocía a muchos abogados famosos. Ellos… (Más llanto).
Autora del informe:
Escúchame. Ponte en contacto con un abogado, uno que sea solo tuyo, ¿vale? Y verás
como todo se arregla. (Llanto intenso, es de suponer que de la testigo). Haremos una pausa, ¿vale? Te traeremos café y algo de comer. ¿Te parece bien?
Testigo:
Mmm. Sí. (Sigue el llanto intenso).