El libro de los sueños
XXXVIII De los cuadrúpedos
XXXVIII
De los cuadrúpedos
Si los cuadrúpedos indican, como he dicho, el presente, su significado estará de acuerdo con su forma, su comportamiento físico, su estructura y su color. Los que se parecen al hombre, como los monos y los cercopitecos y otros animales similares, señalan engaños y amigos falsos. Las palabras que se les oyen a los cuadrúpedos o a los peces, y también a las aves que no saben hablar, como los gallos, preanuncian acontecimientos maravillosos: y siempre de acuerdo con la naturaleza del animal. Si te parece que un animal de tu casa habla, es un signo funesto: equivale, en efecto, a un cambio en tu familia. Y no conviene interpretar solamente las palabras, aunque sean de por sí claras, sino que es preciso analizar al mismo tiempo, junto con ellas, el nombre del animal. Pues, en otro caso, si hubiera que tomarlas en su significado inmediatamente comprensible, ¿que habría impedido a Dios o al hombre oírlas? Es preciso mantenerse en guardia también respecto de los animales que de ordinario están encadenados, como las ardillas, los perros de caza y los caballos. También los que habitan en madrigueras, como los zorros y los conejos, amenazan con cárcel y cadenas, sobre todo si aparecen encadenados; pero esta predicción afecta más a los familiares y amigos que a uno mismo. El ciervo representa a un hombre inestable y tímido, y a un marido cuya mujer es adúltera. También indica una nave, por su velocidad.
Quien cree ser un ciervo y es célibe vivirá mucho tiempo en ansias y temores. Quien alimenta un cervatillo se acostará con un jovencito o con una muchacha, según el sexo del cervatillo. Si un judío come carne de ciervo o de corzo, aceptará usos contrarios a su ley. Quien encuentra carne de ciervo se enriquecerá, aunque no mucho, o le acontecerá un duro caso. Y lo mismo cabe decir de los cuernos del corzo. Estar sentado encima de un ciervo significa actuar con timidez. Los chivos y las cabras, y más aún los rebecos, indican hombres tan poderosos como necios y testarudos. Todos los animales traen mejor augurio si están gordos que no macilentos. Si los animales feroces aparecen mansos tienen mejor significado que los mansos que se presentan como feroces; de todas formas, me resultan más agradables los animales mansos por naturaleza y especie, a menos que tenga que aplacar a los enemigos. Ver a todos los animales útiles para el hombre con cola y robustos, es buen signo; lo contrario es malo. Correr a caballo es siempre un mal, porque es peligroso. En cambio, espolearle es un bien y cuanto más dócil es el caballo tanto mejor. Hallarse sobre un animal útil y usarle contra su naturaleza, como cabalgar un perro, indica carencia de cosas necesarias en los negocios.
La cabeza o el corazón de un animal señalan al señor de una comunidad o al hombre más poderoso. La lucha de los animales con d hombre indica insultos y maldiciones que no podrán dañarle más de cuanto pueden dañarle los animales. Pero si éstos son notables por su gran mole, como los elefantes o los dragones, los toros y otros animales, anuncian un negocio o un hombre superior al que tiene el sueño, y por eso es preciso precaverse. Ningún animal representa al hombre sabio, porque los animales carecen de racionalidad. Son, con todo, una excepción los que simbolizan la divinidad, como la paloma y el cordero por su inocencia, la cigüeña por su piedad, el águila por su vuelo sublime, el pavo real por su belleza, el papagayo por su docilidad, el cisne porque se cree que al morir canta dulcemente, el buitre porque preside los vaticinios y no mata a ningún animal, sino que se alimenta sólo de los que ya han muerto. Es asimismo necesario tener en cuenta las costumbres de estos animales y las situaciones en que aparecen. Los puercos son hostiles a quien pide gracia al rey, porque son despreciables y sucios; y adquieren el mismo significado para quien se ocupa de cosas misteriosas. Los conejos y los zorros son adecuados para quien indaga misterios, porque excavan madrigueras profundas. El tejón representa a alguien que te engañará, porque se cree que
es cojo por naturaleza[77]. De donde el proverbio: «cojea en los negocios». Un topo descubierto sobre tierra anuncia el fin de algo, pues en aquel momento muere, y por eso enseña también a prepararse para la propia muerte.
El lobo indica un enemigo; de hecho nos es hostil y es un ladrón cruel que domina los caminos. Pero también es un príncipe: es la mayor de las fieras salvajes de Italia y por eso quien sueña actuará contra él como contra un lobo. Cabalgar un lobo significa tener bajo tu poder a un hombre malvado y
poderoso. Atravesarlo-significa vencerlo. El lobo significa el año[78], como dice Artemidoro. En efecto, en griego se llaman «lycabantes», porque al cruzar un río los lobos avanzan de uno en uno, del mismo modo que los días del año van uno tras otro, y porque matan a todos los corderos, como el año consuma, uno a uno, todos los días. El oso representa un enemigo iracundo, necio, robusto, agreste, voraz, y también al que vive alejado de los negocios, porque en invierno los osos se mantienen escondidos. Indica asimismo el renacimiento de las enemistades y el retorno, porque las dos constelaciones de la Osa nunca se ocultan.
El león señala al príncipe y a un hombre fuerte y magnánimo, casi el polo opuesto del oso; y ambos se refieren al poder, la crueldad, la ira. Pero el león
representa a un soberbio, el oso a un vil[79]. También encarnan a un hombre rico, como todos los animales gordos, el topo alpino, el cerdo, el lirón. Si un león te atrapa y te muerde, un príncipe te despojará de tus bienes; si te desgarra con las uñas, el príncipe te obligará a emplear tus riquezas sin ninguna utilidad para ti; si te abate, te arrancará dignidades y honores; si te clava los dientes, matará a tus consanguíneos. Si matas un león y comes su carne, adquirirás las riquezas de un príncipe, pero con grandes molestias, peligros y fatigas, porque no es tarea fácil matar un león ni es agradable el sabor de su carne. Una peculiaridad de los leones es que si te muerden no te recuperarás nunca, porque se dice que heridas tales nunca se curan. Quien come las vísceras de un león se enriquecerá gracias a un príncipe o un príncipe le comunicará secretos. Quien se viste la piel de un león gozará de la autoridad de un príncipe. Los cachorros de león son los hijos del príncipe. Quien tiene garras de león será protegido por los soldados de un príncipe. Una leona con cachorros anuncia felicidad a los hijos y a la mujer. La zorra indica un amigo engañoso, deformidad de la piel y mal de vientre para quien se ve en sueños atacado por ella. El mono indica un engañador, un delator, un ladrón, y propiamente un adulador. La garduña, un sirviente ladrón; y la zorra, un ladrón común. La liebre representa toda cosa funesta, incluida la muerte. El cinocéfalo y el cercopiteco son como los monos, pero en sentido estricto representan el mal sagrado o comicial. El jabalí, tempestades y esterilidad por lo que provoca: indica un enemigo virulento, una mujer impúdica y naufragio a los navegantes, porque al comer arranca los árboles y hunde el hocico en la tierra. También el elefante es fastidioso para los navegantes y representa naufragio y mujeres pérfidas. El lince, el leopardo y la pantera indican enemigos nobles y distinguidos, pero fraudulentos. Los animales feroces y desconocidos, un extranjero, un enemigo. Las ardillas representan farsantes, delatores, parásitos, necios, saltimbanquis, prestidigitadores, funámbulos. El cocodrilo, un pirata o un homicida, pero también un imbécil. El hurón y la mangosta representan personas engañadoras
y maléficas, que nunca pueden ser ni benévolas ni fiables[80].