El libro de los sueños
XXXIX De los animales salvajes y de los domésticos
XXXIX
De los animales salvajes y de los domésticos
Hemos separado este capítulo de los otros por dos razones. Primera, para que se advierta claramente que hay seis géneros de animales: los hay salvajes por su naturaleza y comportamiento, que representan a los enemigos por naturaleza y por propia voluntad; los hay salvajes por naturaleza, pero domesticados, y éstos significan a los enemigos naturales, y también a antiguos enemigos ahora ya reconciliados; otros son domésticos por naturaleza pero se han convertido en salvajes, y ocupan el puesto de personas vinculadas a nosotros que nos han abandonado; los hay domésticos por naturaleza, que aparecen como tales en el sueño, y señalan hombres apacibles, amigos y parientes; hay todavía otros de tipo mixto, como los cerdos, los ánades y las ocas; si se presentan como feroces, son funestos, si mansos, propicios. En lo que concierne a su significado es siempre mejor ver a las bestias salvajes por naturaleza domesticadas por la costumbre que no, al contrario, animales domésticos asilvestrados.
Conviene asimismo considerar la naturaleza: de hecho, ver domesticados animales de suyo bastante salvajes, pero débiles, como la araña, el escorpión, la víbora, o engañosos, como la zorra, no es un bien; sí lo es, en cambio, ver amansadas bestias fuertes y exuberantes, como el león, el elefante y el
onagro[81]. Cuanto a los animales que aparecen enfurecidos, cuanto más débiles son y menos mansos por naturaleza, menor es el mal, excepto el caso de los perros. Ver ovejas feroces es un gran mal, pero no lo es en cambio en las cabras y los ánades. En general, los animales mansos representan un amigo y los silvestres, por el contrario, un extranjero o un hombre inaccesible.
La segunda razón por la que hemos extrapolado algunos animales es no hacer demasiado prolijos y pesados los capítulos sobre las aves y los cuadrúpedos. De los animales mansos, algunos lo son en toda la línea de la especie (como las gallinas, las ovejas, los pavos reales, los perros) y otros no, como los bueyes, los caballos, los mulos y, con ellos, las cabras, los ánades, las ocas, los cerdos, las palomas y los gatos. Entre los silvestres, algunos viven entre nosotros: los topos, las comadrejas y las golondrinas. Otros, en cambio, que son extremadamente mansos, viven muy alejados, como los elefantes y los camellos. Trataremos, pues, aquí, estos veinte géneros, de modo que sea más breve el análisis de los restantes.
El carnero indica un jefe militar; las ovejas, en efecto, suelen ser sacrificadas, como les acaece con frecuencia a los soldados. Representa también una mujer adúltera; ambas cosas señala asimismo el macho cabrío, aunque éste representa más a la adúltera y el carnero preferentemente al jefe militar. A uno que había soñado cabalgar un carnero y estar tendido sobre sus cuernos, los intérpretes de los sueños le dieron esta respuesta: «te casarás con una adúltera». Como lo que buscaba en el matrimonio era riquezas, se casó y, una vez contraído el matrimonio, se procuró un vigilante diligente. Puso a la mujer a prueba y no ocurrió nada; al cabo de poco tiempo ideó una nueva prueba y a continuación despidió al vigilante, considerando falso el sueño. Pero la mujer se la hizo pagar al hombre que había despreciado el sueño, porque se tomó impúdica hasta el extremo. El carnero representa también un hombre poderoso, digno y respetable. Pero si le transportan herido a una casa, representa la muerte de alguno de sus moradores. Todo animal de fuertes cuernos, como el carnero, la cabra, el ciervo, representan un hombre estólido. Esquilar las ovejas es signo de enfermedad y, si son negras, a la enfermedad seguirá la muerte. En otro sentido, representan ganancias del comercio y de la artesanía y maestros de niños. Si todos los animales útiles al hombre aparecen sanos, robustos, gordos, hermosos, bien provistos de cola, es un bien; y en un mal lo contrario. Los corderos se refieren a los neonatos y a los niños, como los cabritos. Apacentar corderos significa sufrir y entristecerse. Ver una cordera o una oveja vendidas como carne para el matadero significa divorciarse ante el tribunal o prostituir públicamente a una de sus propias mujeres.
El macho cabrío y la cabra tienen el mismo significado que el carnero y la
oveja, pero con peores comportamientos y sin utilidad[82]. Si ramonean en una viña, los bienes del propietario serán saqueados y dilapidados. También representan las molestias derivadas de la riqueza. Las cabras blancas son más provechosas, aunque no mucho; las rojas, en cambio, representan pleitos; las negras muerte y personas vergonzosamente muertas. Las gallinas indican los familiares; el gallo al jefe de la familia. Las palomas a familiares más útiles que los representados por las gallinas, y buenos. El ganso, un criado o una criada frugal. Quien se come un ganso cebado será servido por un buen servidor. Si le arranca las plumas de las alas o le despluma, castigará al criado; si lo despluma completamente, le despreciará. El ánade tiene el mismo significado, pero en menor grado, e indica un criado o una criada más charlatanes y menos útiles. El ganso es de mayor utilidad, porque representa a un servidor más robusto y sagaz, y con encargos más importantes. La gallina, en cambio, indica un criado más solícito, pero con tareas de menor entidad; la paloma uno más pacífico y capaz de llevar a buen término las cosas; el ánade es inferior a todos los demás. El pavo real representa honores por su belleza, y valor y ganancias, porque ostenta sus plumas; y un amigo alegre y noble, pero ambicioso, altivo y alborotador, un defensor fiel, pero iracundo e indeciso. Indica también hombres poderosos e insignes en la magistratura o en el sacerdocio. El vuelo de un pavo real representa el viaje de un hombre rico; de hecho son justamente estas aves las que señalan a los hombres pudientes, del mismo modo que la golondrina a los inconstantes y alegres; pero de esto ya se ha hablado antes.
Los perros, si son de tu propiedad, se refieren a amigos leales; si son de otro, a enemigos. Los blancos representan hombres sinceros, los rojos rústicos e iracundos, los negros malignos, los de colores entreverados a engañadores; los dogos a personas poderosas que atacan abiertamente, los dálmatas a personas amables y charlatanas; los verdes o de colores inusitados a personas extrañas y de costumbres desconocidas, los rabiosos a hombres muy violentos y dañosos, aunque no por mucho tiempo. El aullido de los perros indica luto, el ladrido maldiciones. Tener el vestido roto indica infamia, daño y ofensa; ser mordidos, heridas y acusaciones; su leche infortunios, temores y hostilidades. La carne, en cambio, riquezas. Las ganancias dependen del modo en que las atrapan y nos las traen. Los perros de olfato indican guardianes diligentes y tranquilos; los de caza vigilantes veloces y crueles; los domésticos amables con nosotros; los especializados en la caza de pájaros obedientes y expertos; los dogos combativos, fuertes y robustos.
Los cerdos representan deformidades, glotonería, pereza, muerte feroz. El puerco cornudo señala un enemigo poderoso. Aparecer con la cabeza de cerdo señala un regalo despreciable, un fastidio o el fin de una molestia. Los cerdos indican hombres destinados sólo a morir, y epicúreos. Pero ambos, si el fisco nos adeuda algo, pueden referirse a cuestores y tesoreros, y en casa al administrador.
El cerdo alude a un muchacho deleitable. La cerda representa la granja; si ha parido, es útil por la cantidad de las crías; si está preñada, es una buena ganancia. El jabalí representa tempestades y esterilidad por el efecto de sus acciones: un enemigo clamoroso, una mujer desvergonzada y naufragio a los navegantes, porque arranca los árboles y hunde el hocico en tierra. Todos los animales, incluidos los mansos, cuyos antepasados son salvajes representan hombres rústicos y extraños. En cambio, los animales salvajes que descienden de otros mansos, hombres feroces que pueden llegar a ser apacibles. Todos cuantos no tienen nada en común con el género silvestre, como las gallinas y los perros, se refieren siempre a los criados de la casa. Los gallos y los pavos reales pueden indicar extranjeros venidos de lejos. Y también criados fieles y apacibles, aunque inestables, inconstantes, dulces e iracundos, a causa del cambio de las costumbres y del carácter. Los gallos son más útiles que los pavos reales, pero no representan a hombres tan ricos; por otro lado, su utilidad no es segura, porque mueren fácilmente. También representan a hombres astutos y proteicos.
Los elefantes indican enfermedades dolorosas e incurables, hecho graves y peligrosos, muerte para los enfermos, naufragio para los navegantes, lentitud en los negocios; si están muertos, una molestia sin daños. Por eso todo se refiere a las actividades. Si nos transportan presagian muerte, sobre todo en el caso de las mujeres. En un sentido contrario, señalan al hombre sabio, poderoso, agradecido, benévolo, opulento, piadoso, noble, deforme,
pero no sin dignidad. Son todas ellas acciones propias de un buen príncipe[83].
Los ratones indican siervos, pero también ladrones; y es mejor verlos alegres y contentos, porque entonces significa que no roban sino que se limitan a disminuir los bienes del dueño comiendo y bebiendo sin pausa, o también consumiendo los bienes en cantidades exiguas. Representan asimismo los litigios, que corroen sensiblemente al hombre, y a los criados inútiles. La garduña indica un criado ladrón y traidor, alguien que atenta contra nuestra vida o que nos puede empobrecer.
El camello representa fastidios, dolores, desgracias, muerte y hombres malvados. Pero, propiamente, un estado importante por su tamaño, o un largo viaje por la velocidad, o una enfermedad grave por el peso que lleva, y muchas ayudas fuera de lo normal, como son todas las que se obtienen de él. La camella encarna una mujer pésima y deforme. Tener un hijo de una camella significa tener un hijo deforme de una mujer deforme, o malvado de una malvada. Los gatos representan ladrones, traidores, amantes, hombres ágiles y volubles. Indican asimismo fraudes y también al vigilante de la casa. Y un ladrón habilísimo que impide que otros roben. En cualquier caso, no es gente que atente contra tu vida.
Si te parece que un buey te golpea con la pata, un hombre poderoso te ofenderá; si también te acomete con los cuernos, el caso será aún más grave. Un buey con tres cuernos representa una región que deberá someterse a un hombre poderoso. Bueyes durmiendo o sólo tumbados anuncian enfermedades y desgracias. Bueyes activos, ganancias abundantes y prósperas; con más cuernos, disidencias; con cuernos grandes, bienestar y fuerza en los campesinos, en la familia y en la propia persona: porque, como se ha dicho, los animales gordos son propicios. Además, la grosura del buey
es un signo óptimo por los múltiples usos de su grasa[84].
Los asnos significan propiamente el estado de las riquezas, porque de hecho son ellos quienes soportan sus inconvenientes. Conviene, de todos modos, tener en cuenta también su cola, porque es la extremidad del animal. Por tanto, caerse de un asno anuncia pobreza, pues en cierto modo equivale a caerse de los propios bienes. El asno representa fatigas, obstáculos, fastidios, desprecio, deseos frustrados: caerse de él indica también enfermedad, por el
problema de Aristóteles[85]. El asno se refiere también a los criados y las criadas. Un asno desmembrado predice pobreza eterna; un asno con cola sucia una vejez asimismo sucia, en cuanto afligida por la pobreza; una cola amputada miseria. Un asno que cocea predice desobediencia de un criado o dificultades para recuperar las ganancias.
Cabalgar en un mulo o una mula representa un comerciante lento y poco fiable, pero seguro y hábil en los negocios: este animal camina, en efecto, lentamente, pero pocas veces se cae. Los mulos son infaustos sobre todo para quienes poseen caballos asturcones; anuncian, en efecto, una vida llena de dificultades y para estos últimos una suerte menos afortunada. También indican esterilidad, celibato, enfermedad de los órganos genitales, divorcio provocado por un carácter no apto para el matrimonio, y también muchas y graves fatigas, por las cargas que llevan. Y larga vida, porque de ordinario viven más que sus procreadores. La mula representa también a la esposa y la sierva, porque de ordinario en la mula nos sentamos suavemente: y suaves son los pensamientos de las mujeres. Por eso conviene observar su naturaleza: las blancas, son mujeres hermosas; las negras útiles; las entreveradas astutas. Los-mulos representan siempre incapacidad por cumplir los propios votos. A quien le parece que pierde una mula, si la no tiene, será liberado de una molestia; y si la tiene, de un daño. Si parece que una mula está a punto de parir, anuncia un hecho abominable; pero, para un infeliz, una cosa prodigiosa. El asno salvaje predice buena fortuna y rápido cumplimiento de los propios deseos, por la rapidez de sus movimientos. Si te parece que cabalgas en la mula o el mulo de otro y que, una vez has desmontado, el animal huye en dirección a su dueño, te verás liberado de una molestia que te venía oprimiendo y que ahora pasará a pesar sobre un superior tuyo; pero si huye hacia otro, te verás libre de un suceso casual. Los mulos representan también hijos bastardos: por eso es un signo bueno para quien cree que no los tiene, si es posible que haya engendrado sin saberlo.