El libro de los sueños
X De la edad
Tienen con frecuencia sueños verdaderos las personas melancólicas, alejadas de los negocios públicos y morigeradas en las comidas; y los tienen raras veces los que son lo contrario. Hay quienes tienen sueños limpidísimos e ídolos y quienes los tienen oscuros y necesitados de interpretación elaborada. Estos últimos se dedican al estudio de la sabiduría. Hay quienes sueñan fácilmente, como las personas incultas y simples, y quienes tienen la facultad de ver ídolos; pero los ídolos se presentan cuando el acontecimiento guarda relación con el futuro inmediato y la visión no tiene obstáculos. Hay quienes, incluso en los sueños más importantes, creen tener visiones de poco fuste; son personas de espíritu agitado que ejecutan acciones poco incisivas; otros, en cambio, magnifican lo que han visto en el sueño, porque poseen un temperamento opuesto. Para algunos, la interpretación es casi lineal, para otros aparece invertida, de modo que el mal significa un bien y el bien un mal. Para unos las visiones se cumplen pronto, para otros tarde. Hay quienes tienen tantos sueños que su misma abundancia complica la interpretación, y otros que tienen pocos y sólo cuando es necesario. Hay quienes tienen sueños claros que la memoria retiene fácilmente y quienes los tienen oscuros y propensos al olvido. Hay quienes presagian sólo el cumplimiento del bien, otros sólo del mal y otros de ambas cosas; y entre estos últimos, algunos en igual medida, otros más los males que los bienes. Hay quienes tienen visiones singulares y que significan siempre algo singular. Y hay quienes tienen sueños siempre diferentes con significados que varían de continuo. Es sumamente difícil extraer predicciones de los sueños cuando el soñador es versátil, porque sus sueños son siempre diferentes, su significado cambia incesantemente y la predicción podría incluso verse invertida.
X
De la edad
Si un joven sueña que es un niño de cuna, al cabo de poco tiempo caerá enfermo, pues sólo de esta manera puede acontecerle comportarse como un infante. Si sueña que lleva en el seno una criatura, morirá, porque expulsará el alma como un feto. Si se encuentra en el útero de su madre, morirá dentro de poco y en el momento mismo en que se imagina que la madre da a luz, pues siente que está a punto de emigrar hacia otra vida. Estar en la cuna envuelto en pañales, al artesano le indica que será libre y al pobre que no le faltarán los alimentos; pero para el rico es un mal, porque se verá forzado a administrar sus bienes según los deseos de otro y no podrá mandar en su propia casa. Para los siervos significa recibir un favor de su dueño, mientras que a los casados les vaticina larga servidumbre, divorcio o hijos. A quien está en negociaciones y debe combatir no puede ocurrirle ningún sueño peor que éste, porque estar envuelto en pañales indica un recién nacido indefenso. A los enfermos les anuncia muerte, porque a los muertos se les envuelve en vendas y telas.