Mi vida
Capítulo XXVIII PLEITOS INTERMINABLES
Capítulo XXVIII
PLEITOS INTERMINABLES
Desde la muerte de mi padre hasta mis cuarenta y seis años, a saber, durante trenta y tres años, anduve casi de continuo metido en pleitos. Primero con Alessandro Castiglioni, apodado Gattico, por unas tierras de monte; luego con unos parientes de mi padre; después con los condes Barbiano; seguidamente con el Colegio de médicos; posteriormente con los herederos de Domenico de Torri, que fue mi padrino de bautismo: en todos salí ganador. Lo curioso es que le gané pleito a Alessandro Castiglioni a pesar de que el juez era tío suyo y de que consiguió una sentencia desfavorable para mí, que, al punto, como dicen los juristas, se hizo ejecutoria; fue obligado a correr con todos los gastos. Con el mismo buen resultado me sometí al veredicto de los rectores del Colegio; fui excluido por varias sentencias, pero luego una última llegó hasta confirmar el compromiso para que fuera miembro adscrito al Colegio — no ingresaba en las mismas condiciones que los otros—: finalmente fui admitido con todos los derechos. Con los Barbiano, también después de largos procesos, amenazas y otros inconvenientes, llegué a una avenencia: tomé una cantidad convenida entre ambas partes y acabóse el pleito.