Mi vida

Gerolamo Cardano · Capítulo 41 de 63

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Mi vida

Capítulo XXXV ALUMNOS Y DISCIPULOS

Capítulo XXXV

ALUMNOS Y DISCIPULOS

 

El primero de ellos fue Ambrigio Bizzozero, que llegó a capitán de navio en Ragusa Vecchia, hombre ingenioso y valiente.

El segundo, Ludo vico Ferrari de Bolonia [1], que enseñó matemáticas en Milán y en su ciudad natal y destacó mucho en su campo.

El tercero, Giovan Battista Boscán, que fue secretario del Consejo del

emperador Carlos V[2].

El cuarto, Gaspare Cardano, nieto de otro Gaspare primo mío; llegó a médico y enseñó medicina oficialmente en Roma. El quinto, Fabrizio Bozzi, que fue militar en la comarca de Turín, aunque se le tiene por milanés. El sexto, Giuseppe Amato, secretario del gobernador de nuestra provincia.

El séptimo, Cristoforo Sacco, que fue nombrado notario público.

El octavo, Ercole Visconti el músico, mozo lindo y agraciado.

El noveno, Benedetto Cattaneo de Pavía, que se dedicó a la jurisprudencia.

El décimo, Giovan Paolo Eufomia[3], músico y bastante culto.

El undécimo, Rodolfo Silvestri [4] de Bolonia, que llegó a médico y ejerce la medicina en Roma al tiampo que yo redacto este libro.

El duodécimo, Giulio Pozzo de Bolonia, el único que faltó a su deber de acudir a testimoniar en mi favor.

El decimotercero, Camillo Zanolino, también boloñés y músico y notario público de exquisito trato.

El decimocuarto, Ottavio Pizio, calabrés, que ahora está a mi lado.

Los más destacados de todos ellos fueron Ludovico Ferrari, Gaspare Cardano y Rodolfo Silvestri. Pero los dos primeros murieron jóvenes: Ferrari a los cuarenta y tres años, Cardano sin haber cumplido los cuarenta.

immodicis brevis est aetas et rara senectus:

quicquid amas, cupias non placuisse nimis[5]