Cleopatra, una reina de leyenda

Jacqueline Dauxois · Capítulo 43 de 80

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Cleopatra, una reina de leyenda

Tercera parte: Una perla de diez millones

TERCERA PARTE:

 

 

Una perla de diez millones

Bajo el cielo triunfal, al sol que resplandece,

el trirreme de plata blanquea el negro río

y su estela desprende un perfume de incienso

con sonidos de flauta y temblores de seda.

El gavilán domina la proa reluciente

fuera de su dosel, inclinada, Cleopatra,

observando de pie la gloria del ocaso,

parece un ave negra que acecha a su presa.

Ahí, en Tarso, la espera desarmado el guerrero;

y la oscura lágida abre en el aire brujo

sus ambarinos brazos sonrosados de púrpura.

Y sus ojos no han visto, presagio de su suerte,

junto a ella, deshojando rosas sobre el agua,

a los dos niños divinos, el Deseo y la Muerte.

José María de Heredia,

Los Trofeos