Cleopatra, una reina de leyenda
Cuarta parte: Un cesto de higos
CUARTA PARTE:
Un cesto de higos
Quiero entrar igual que una novia
en el instante de mi muerte,
y correr hacia ella como hacia un lecho de amor.
SHAKESPEARE, Antonio y Cleopatra,
acto IV, escena XV
Te llamo y mis lamentos ascienden hasta lo más alto del cielo. ¿No escuchas mi voz? Soy tu amada esposa en la tierra, y no amas a ninguna otra mujer. Aquí, para mí, está oscuro, aunque el sol brilla en el cielo. Cielo y tierra son uno, y la oscuridad ha invadido la tierra. Las ciudades viven sumidas en el dolor, los caminos ya no conducen a ninguna parte. Mi corazón sufre, pues la desgracia te ha llevado. Echo de menos tu amor.
Las lamentaciones de Isis