En su nombre
Capítulo 114
Turín
Nic está maldiciéndose a sí mismo.
Las dos horas de sueño de que disfrutaron Goria y él han costado la vida a un hombre. Si después de cerciorarse de que Erica Craxi estaba sana y salva hubieran ido derechos a casa de Mario Sacconi, este aún seguiría vivo, y a lo mejor el caso de Tamara Jacobs estaba mucho más cerca de quedar resuelto. Ahora, lo único que tiene para continuar es un último nombre, una última brizna de información que le proporcionó Erica: el mejor amigo de Sacconi, Édouard Broussard, un científico que antes era su jefe pero que ahora trabaja por su cuenta. Roberto Craxi hizo varios ingresos de sumas considerables a su nombre, por petición de Sacconi. Tiene que estar involucrado.
Mientras conduce, va escrutando con la mirada todos los carriles y todas las carreteras, en busca de coches policiales. No tardarán mucho en transmitir alarmas generalizadas para buscarlo.
La primera parada es de lo más extraña. Desde luego, no es lo que cabría esperar en un fugitivo. Mediante el navegador de su Blackberry, ha encontrado una empresa de paquetería cercana al aeropuerto que hace envíos a Los Ángeles de un día para otro. Empleando el embalaje que le proporciona dicha empresa, envuelve en papel de burbujas el trozo de espejo que se llevó del dormitorio de Sacconi y, por separado, el medallón que le dio Erica. Cuando Erica se lo entregó, comprendió plenamente la importancia que tenía. Y aunque no le dijo nada a Goria, sabía que era más que una imagen de san Cristóbal que traía suerte.
Garabatea una nota, añade el sobre que contiene las fotografías de la escena del crimen que con toda probabilidad fisgó el intruso que se coló en la habitación del hotel, sella el paquete y paga con su tarjeta de crédito. Por si acaso, le da al empleado veinte euros de propina a cambio de que le prometa que su envío estará a bordo del primer avión que salga de Turín.
Antes de marcharse, va al aseo y se lava. El viaje que le espera es largo y peligroso. Mientras se está secando con toallas de papel, se mira en el espejo del lavabo. Si se torcieran las cosas, esta podría ser la última vez que vea su rostro reflejado.
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