Hojas de hierba & Selección de prosas
Capítulo 6
donde se alce la ciudad de los padres más sanos, donde se alce la ciudad de las madres con los mejores cuerpos, ahí se alza la gran ciudad.
6
¡Qué poca cosa son los argumentos ante un solo hecho que los desafíe!
¡Cómo se marchita la magnificencia de los materiales con que se construyen las ciudades ante la mirada de un hombre o una mujer!
Todo espera o permanece incompleto hasta que aparece un ser
fuerte;
un ser fuerte es la prueba de la raza y de la habilidad del universo:
cuando él o ella aparece, se sobrecoge la materia,
cesan las disputas sobre el alma,
las viejas costumbres y expresiones se someten a revisión, y se apartan o se desechan.
¿Qué son ahora vuestras ganancias?, ¿de qué sirven?
¿Y vuestra respetabilidad?
¿Qué son ahora vuestra teología, vuestra educación, vuestra sociedad, vuestras tradiciones, vuestros códigos?
¿A dónde han ido vuestras burlas del ser?
¿A dónde, vuestras objeciones al alma?
7
Un paisaje yermo cubre el yacimiento: contiene lo mejor, pese a su aspecto desagradable;
ahí está la mina, ahí, los mineros,