Hojas de hierba & Selección de prosas
La historia del centenario
La historia del centenario[354]
Voluntario de 1861-1862 (en el Parque de Washington, en Brooklyn, ayudando al Centenario)
Dame la mano, viejo Revolucionario,
ya casi hemos llegado a la cima de la colina: está a pocos pasos (hagan sitio, caballeros).
Me has seguido bien por el camino, a pesar de tus ciento y pico años:
puedes andar, anciano, aunque tus ojos casi no vean ya;
conservas tus facultades: pronto me servirán a mí.
Descansa, mientras te explico qué significa esta multitud que nos rodea.
Abajo, en la llanura, los reclutas hacen instrucción.
Allí está el campamento. Un regimiento sale mañana.
¿Oyes a los oficiales dar órdenes?
¿Oyes el entrechocar de los mosquetes?
Pero ¿qué te pasa ahora, anciano?
¿Por qué tiemblas y me aprietas la mano?
Las tropas sólo hacen la instrucción, rodeadas de sonrisas
y de amigos y mujeres cercanos, muy arreglados,
bajo el espléndido sol de la tarde,
y verdes lucen los prados del verano, y corre una brisa fresca, juguetona,
por las ciudades orgullosas y pacíficas, y por el brazo de mar que las separa.
Pero la instrucción y la revista se han acabado, y los soldados vuelven a los cuarteles.