Hojas de hierba & Selección de prosas
A orillas del Ontario azul
A orillas del Ontario azul[367]
1
A orillas del Ontario azul,
pensando yo en los días de guerra y en la paz que nos había sido devuelta, y en los muertos, que ya no pueden volver,
un Fantasma gigantesco, soberbio, de severo semblante, me abordó y me dijo:
Cántame un poema que brote del alma de América, cántame el himno de la victoria,
ataca las marchas de la Libertad[368] , y marchas más tronantes todavía,
y entóname, antes de que te vayas, la canción de los padecimientos de la Democracia.
(La Democracia, destinada a conquistar, sonríe, no obstante, traicionera, por todas partes;
hay muerte y deslealtad a cada paso).
2
Una Nación se anuncia,
y yo crezco del único modo en que puedo ser apreciado:
a nadie rechazo, a todos acepto, y todo lo reproduzco después de acuerdo con mis propias formas.
Un linaje del que dan prueba el tiempo y los hechos.
Somos lo que somos: nacer refuta cualquier objeción.