Hojas de hierba & Selección de prosas
Capítulo 2
¿Crees que me sentiría satisfecho con ellas si pensara que son su propio finale?
Esta cara es demasiado lamentable para un hombre:
un piojo abyecto que pide permiso para existir, que se arrastra para conseguirlo;
un gusano de morro blanquecino, que bendice a cuanto le permite reptar hasta su agujero.
Esta cara es el hocico de un perro que olisquea la basura;
las serpientes anidan en esa boca: oigo la amenaza de su siseo.
Esta cara es una bruma más fría que el mar Ártico:
sus icebergs, soñolientos, se menean, crujen al pasar.
Ésta es una cara de hierbas amargas, y esta otra, un emético: no necesitan etiquetas;
y hay más, salidas del botiquín: láudano, caucho, manteca de cerdo.
Esta cara es una epilepsia: su lengua sin palabras lanza un grito sobrenatural,
se le hinchan las venas del cuello, se le ponen los ojos en blanco,
le rechinan los dientes, las uñas se le clavan en las palmas de las manos;
el hombre cae al suelo, entre convulsiones y espumarajos, aunque ve bien.
Esta cara está comida por sabandijas y gusanos,
y ésta es el cuchillo de un asesino a medio desenvainar.
Esta cara debe al sepulturero su más sombría retribución:
la campana dobla ahí, sin cesar.