Hojas de hierba & Selección de prosas
Y, sin embargo, no sólo vosotros
Poetas anónimos, artistas incomparables, frustrados sus mejores proyectos,
la falta de amor, un coro de lamentos milenarios, las últimas palabras de la esperanza,
el grito desesperado de algún suicida: Marchemos al desierto sin límites, para no volver jamás.
¡Adelante, al olvido!
¡Adelante, adelante, cumple tu parte: sé tú la enterradora, bajamar!
¡Adelante, aprovecha la ocasión, oh, furiosa hendidura!
Y, SIN EMBARGO, NO SÓLO VOSOTROS
Y, sin embargo, no sólo vosotros, crepúsculo y bajamar enterradora,
ni vosotros, proyectos frustrados, ni fracasos, ni aspiraciones; yo sé, divinos impostores, cómo luce vuestra seducción;
como es debido, por vosotros, y de vosotros, vuelven la pleamar y la luz, como es debido giran los goznes,
como es debido las necesarias discordancias se contrapesan y mezclan,
y tejen con vosotros, con el Sueño, la Noche y la Muerte misma,
el ritmo del Nacimiento eterno.
SUBE ORGULLOSA LA MAREA
Sube orgullosa la marea: grita, espuma, avanza;
se mantiene henchida mucho tiempo, ancho el pecho,
desbordante;
todo palpita, se dilata: las granjas, los bosques, las calles de las ciudades, los trabajadores;