Otra vez, Rachel
Agradecimientos
En este libro he abordado sucesos vitales muy dolorosos. Si te has visto afectado por alguno de ellos, te ofrezco mi compasión sincera. No he investigado formalmente las distintas líneas argumentales de las adicciones porque, en calidad de alcohólica en recuperación, conozco bien la enfermedad. Si te preocupa que quizá necesites ayuda, es probable que tu primera visita obligada sea al médico de cabecera.
Si la historia de Trassa se asemeja a la tuya, en España existe alguna asociación que pueda ayudarte a superar la adicción al juego.
Escribir acerca de Yara ha supuesto un reto y algo que era de suma importancia plantear correctamente. Estoy muy agradecida a Clare Parker por compartir su trágica pérdida conmigo con tanta generosidad. He leído y escuchado las historias de otras personas, y espero haber expresado adecuadamente la enormidad de una pérdida tan terrible.
Escribir un libro es un gran privilegio y un placer, pero también un reto: me cuesta mucho saber cuándo estoy haciéndolo bien. Y en especial con Otra vez, Rachel, porque muchísimos lectores (¡gracias!) cogisteis cariño a Rachel desde la primera vez y de verdad que no quería decepcionaros. He dudado de mí misma y, sin el apoyo y arduo trabajo de todas las personas a las que cito a continuación, este libro no existiría.
Quiero mostrar mi agradecimiento sincero al equipo de Michael Joseph al completo, por trabajar tanto y con tanta generosidad en este y en todos mis libros a lo largo de los últimos veinticinco años.
Mi vida y mi carrera habrían sido muy distintas si no hubiese tenido la suerte, hace veintiséis años, de conocer a Louise Moore, mi editora visionaria. Desde el principio ha confiado en mí para que escriba lo que tenga que escribir, y yo he confiado en ella para que me edite como crea conveniente. (Lo reconozco: suelo pasarme tres días renegando por la casa cuando llegan las primeras notas, pero luego me tranquilizo y admito que tiene razón). Además de publicarme con gran sensibilidad y entusiasmo, me ha concedido el valor y el espacio para arriesgarme con la escritura, algo que aprecio muchísimo. Tengo una suerte increíble de contar con ella.
Mi gratitud infinita también hacia Liz Smith «Lizzie McSmith» por aportar tanto entusiasmo, imaginación y diversión a todas las obras. ¡Trabajar con ella y su equipo, fabulosamente creativo, que incluye a Lucy Upton, Jen Breslin y Colin Brush, es maravilloso!
Mi sentido agradecimiento a la formidable Grace Long por su experta contribución editorial; a Christina Ellicott, Deirdre O’Connell y todo el equipo de ventas; a Lee Motley por diseñar una cubierta genial; a Nick Lowndes por su heroica corrección de pruebas, y A Roy McMillan por el esmero en su ayuda y dedicación al audiolibro, y por hacer de ello algo tan divertido.
En casa, en Irlanda, es un placer ser publicada por Penguin Ireland. El equipo es genial y quiero dar las gracias especialmente a mi querida Cliona Lewis, y a Brian Walker y Carrie Anderson, de ventas. Go raibh míle maith agat!, «muchísimas gracias».
Me encanta la ilustración de cubierta de Gemma Correll con Rachel y Crunchie, gracias.
Jonathan Lloyd ha sido mi agente durante veintisiete años y, como con Louise, el día que nuestros caminos se cruzaron fue uno de los importantes. Siempre me ha apoyado, siempre ha estado pendiente de la letra pequeña y siempre siempre ha sido muy divertido. Le debo muchísimo.
Por supuesto, gracias a todo el mundo en Curtis Bown, desde el departamento de venta de derechos en el extranjero hasta el de cine y televisión, por cuidar tanto de mis libros.
Un agradecimiento inmenso para la verdaderamente aterradora (aunque solo cuando es necesario) Kealey Rigden por todo el trabajo de publicidad y eventos. Además de a Fiona McMorrough y a todos en FMCM.
Me siento muy agradecida hacia la gente que ha leído este libro, a trozos y trompicones, a medida que lo escribía y que me ha dado todo tipo de retroalimentación muy útil en el proceso: Jenny Boland, Róisín Ingle, Caitríona Keyes, Ema Keyes, Ljiljana Keyes, Mamá Keyes, Rita-Anne Keyes, Liz Nugent y Eileen Prendergast.
Un agradecimiento especial para Louise O’Neill, quien, en noviembre de 2019, fue la persona que me convenció de que debía intentar escribir este libro y me animó a cada paso del camino.
¿Y dónde estaría yo sin mi gran y vieja amiga, Kate Beaufoy, alias Posh? Habrá leído este libro al menos veinte veces, ofreciéndome consejos de edición absolutamente geniales y siempre, siempre, amor y ánimo.
Me siento muy agradecida hacia Sarah Moore Fitzgerald, que accedió a revisar el manuscrito en el último momento solo para tranquilizarme. Y hacia Sophie White y Vicki Notora, las primeras lectoras del libro propiamente dicho, que me prometieron que estaba bien.
Mi sobriedad es la piedra angular sobre la que se equilibra el resto de mi vida; sin ella no tendría nada. Esto se ha visto reforzado por cada persona presente en cada reunión a la que he asistido alguna vez. Pero quiero dar las gracias a dos mujeres especiales que me han cogido de la mano, me han dado fuerzas y me han permitido permanecer a salvo: mi propia Nola, el ángel con forma humana que es Judy McLoughlin y mi fiel AK.
No hay palabras para dar las gracias a mi querido esposo. Siempre apoyándome, es el primer lector perfecto, que de algún modo consigue ser sincero y completamente alentador a un tiempo. Con una paciencia ilimitada, tranquilo, proactivo, trabajador y muy muy amable. Nada de esto sería posible sin él.
Libreros de todas partes han apoyado mi obra desde el primer día. Me gustaría darles las gracias por su generosidad, entusiasmo, amabilidad y apoyo.
Igualmente, los numerosos críticos y blogueros que se han tomado el tiempo y la molestia de leer mis libros y hablar de ellos con tanta positividad, por favor, aceptad mi gratitud entusiasta.
A lo largo de los años, infinidad de escritores han recomendado mis libros, me han proporcionado citas para la cubierta y han puesto a mi disposición una comunidad comprensiva, divertida y cariñosa. Son demasiados para enumerarlos de manera individual, pero ¡gracias a todos y cada uno de ellos! ¡Sois geniales!
Escribo (y nunca dejo de hablar…) sobre familias. Adoro a la mía: Mamá Keyes, mis hermanos, sus parejas y mis fabulosos sobrinos.
Uno de ellos se llama Luka, y habréis advertido que el hijo de Claire también se llama Luka. Eso se debe a que, varios libros sobre los Walsh atrás, cuando Luka Keyes no era más que un bebé, creí que el detalle resultaría adorable. Pero no había previsto que pasaría tanto tiempo, y es importante que no se confundan los dos personajes. Luka Keyes no se parece en nada al Luka de Claire: Luka Keyes no es ni serio ni aburrido, al contrario, es encantador y muy divertido. Solo necesitaba aclararlo…
Rhapsody in Green, el hermoso libro de Charlotte Mendlesson, llegó por correo en un momento en el que estaba luchando por encontrar la pieza que le faltaba a Rachel, ¡que resultó ser la jardinería! (Nadie se sorprendió más que yo, pero este es solo un ejemplo de los distintos elementos fortuitos que me ayudaron a seguir escribiendo).
Es probable que hayáis advertido también que ambienté este libro en 2018. Ya había empezado a escribir Otra vez, Rachel antes de la pandemia, y no quería incorporarla a la historia.
Y por fin llegáis vosotros, mis queridos lectores: estoy muy agradecida por vuestro afecto hacia Rachel desde la primera vez que salió a la venta. Vuestro amor por ella, por los Walsh (y Luke ;)), me produce una alegría inmensa. Francamente, siento que vosotros y yo somos amigos, aunque es posible que no nos hayamos conocido en realidad (bueno, todavía). Espero, con sinceridad, no haberos decepcionado.
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