Deja que suene nuestra cancion
Capítulo 88
Joel
El teléfono vibró durante una semana. Mi timbre se fundió de tanto sonar.
Apenas salí para no encontrármela sentada en el felpudo, en el portal, en la acera.
Era ella, siempre lo era.
Pidiéndome que fuera valiente.
Pidiéndome que fuera otra persona.
Alguien que no podía ni quería ser.
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