Liberator Germaniae
Capítulo VIII
8 d.C. Pœtovio
La calzada llegaba directamente hasta las puertas de la ciudad de Pœtovio, la puerta del valle del Dravus, cuyas aguas descendían desde Noricum. El Dravus fluía desde Panonia Superior hacia Panonia Inferior, para desembocar en el ancho Danuvius.
Numerosos afluentes recorrían la llanura en ese sentido, de norte a sur, y desembocaban en el Dravus. Los rebeldes habían escogido adecuadamente el escenario de su última defensa. El sur de Panonia era una inmensa fortaleza. El Dravus fluía como un foso natural al pie de una cadena de escarpados montes, una muralla rocosa de escasa altura, pero escarpada y suficientemente alta como para guarecer a sus ejércitos populares. La barrera de montes protegía la retirada y la salida al Mar Adriático. Por si esto fuera poco, la muralla natural estaba defendida por una hilera de ciudades fortificadas en las laderas, por encima del nivel del río: Jovia, Lentulæ, Bolentium, Nervis, Mursa se sucedían de oeste a este a lo largo de una calzada bien pavimentada, hasta las orillas del Danuvius. Detrás, la muralla ocultaba el valle del río Colapis, en cuyo centro se levantaba la ciudad más importante de Panonia: Segestica. Desde allí partían varias calzadas directamente hacia los puertos del Adriático, que suponían la última oportunidad de salvación para los que optaban por huir.