Milenio 3

Iker Jimenez · Capítulo 122 de 198

Páginas del PDF

Milenio 3

Jack el Destripador

«Good luck.

Sincerely yours, Jack».

«Buena suerte.

Sinceramente suyo. Jack».

Jack el Destripador es hoy una atracción turística más de la capital británica. Un paseo organizado con guía por el barrio de Whitechapel permite recorrer los lugares en los que el misterioso asesino degolló y descuartizó a sus víctimas en 1888. La zona pertenece hoy a un barrio popular muy animado, y bastante más próspero que en la época victoriana. La mayoría de sus vecinos son inmigrantes de Asia y muchos de ellos no están al tanto de la leyenda del famoso asesino en serie. El caso que conmocionó a los británicos de la época, el asesinato de cinco prostitutas, no resulta hoy especialmente impresionante. Pero el hecho de que nunca se capturara al asesino y que nunca se conociera su identidad ha contribuido a mantener la leyenda. En la lista de sospechosos se encuentran, entre otros muchos, un miembro de la familia real británica, el médico de la reina Victoria, un abogado, un empresario de Liverpool y un pintor. En su último libro, la escritora Patricia Cornwell, especialista en novelas de misterio, después de hacer comparaciones de ADN, afirmó que el asesino de Whitechapel fue el pintor Walter Richard Sickert. El artista conoció muy de cerca el caso y plasmó con sus pinceles los macabros descuartizamientos del Destripador.

 

El viejo Londres

La crónica de nuestra corresponsal en Londres, Begoña Arce, transcrita literalmente, nos sumergía en una época y en una ciudad apasionantes, llena de contrastes, donde se alternaban los brillos de los palacios reales y las sórdidas calles donde rondaban prostitutas y maleantes. ¿Cómo era a finales del siglo XIX el barrio londinense de Whitechapel, donde Jack cometió sus horrendos crímenes? Joaquín Merino, gran conocedor de la capital británica y autor de varias guías de la ciudad, nos aseguraba que Whitechapel era en aquella época un barrio bastante siniestro. Desde entonces hasta hoy se le conoce por ser una zona obrera, de donde salen los famosos cockneys, los proletarios, la clase más desfavorecida. «En la época victoriana, en la época en la que actuó Jack el Destripador, la corte victoriana era tan absolutamente pazguata que allí todo era pecado; y sin embargo, Eduardo, hijo de Victoria, se corría sus grandes orgías. Pero en los barrios pobres la cosa era muy distinta: las niñas eran arrojadas de sus casas con 10 u 11 años, se entregaban a la prostitución en los docks, en los antiguos muelles de Londres, cuando los barcos del Imperio llegaban cargados de mercancías». Aquellas niñas se convertían en viejas prostitutas borrachas con 25 años, y éstas eran las víctimas predilectas de Jack.