Milenio 3

Iker Jimenez · Capítulo 190 de 198

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Milenio 3

Tassili

«El mapa de Piri Reis es un auténtico y fascinante oopart», asegura Nacho Ares. «Algunos detalles, como los límites del continente sur, pueden discutirse o evaluarse, pero otros no: la representación de las Islas Malvinas no tiene ninguna explicación».

Es necesario recordar al lector una historia que ya se narró a propósito de Cristóbal Colón y ciertos mapas que podría haber utilizado antes de emprender su aventura (véase el capítulo de Cristóbal Colón). Recuérdese la tesis de Gavin Menzies en su libro 1421: el año en que China descubrió el mundo. Allí se contaba que la armada china había desplegado una singular actividad a principios del siglo XV, más de setenta años antes del «descubrimiento oficial» de América. Según el autor citado, esa flota alcanzó las costas americanas y Australia, consiguieron doblar el Cabo de Hornos y el Estrecho de Magallanes (bautizados más tarde con esos nombres, evidentemente). En teoría, los chinos consignaron esos descubrimientos de un modo muy preciso y, según Menzies, semejante información llegó a Venecia en la década de 1430, donde semejante mapa habría sido difundido en todo o en parte. En algún caso, se aseguró que Colón dispuso de él y, en el caso de Piri Reis, también se ha llegado a asegurar que fueron esos mapas chinos los que empleó para delinear el suyo.

 

Tassili

En el sur de Argelia, en el desierto del Sahara, hay una zona frecuentada por los tuareg que se denomina Tassili. En 1957, Henri Lothe descubrió importantes pinturas rupestres que podrían datarse, según los historiadores ortodoxos, en torno al año 3.500 a.C. Otros investigadores cifran su edad en torno a los 8.000 años o más. Es Patrimonio de la Humanidad desde 1982 y el entorno constituye el Parque Nacional de Tassili n’Ajjer.

En esas cuevas de Tassili, en esas pinturas, parecen concentrarse todos los misterios. J. J. Benítez es uno de los investigadores apasionados por las extrañísimas representaciones neolíticas del Sahara y nos explicaba cómo es el lugar y qué hay allí: «Es un lugar privilegiado. Es una inmensa meseta: parece un gran portaviones de unos 1.800 metros de altura y tiene la longitud de 700 kilómetros. Es un lugar al que se llega con muchas dificultades, porque se necesitan, como mínimo, entre cuatro y seis horas para subir andando. Si pensáramos en una observación o una investigación de seres de otros lugares que quisieran experimentar o estudiar a los nativos, con la gente de la Edad de Piedra, ése sería un lugar ideal».

Allí hay una pintura especialmente llamativa: parece un objeto ovoide que está posado en el suelo, del que salen llamas. Delante de ese objeto aparece representado un ser con una escafandra y con una especie de mochila en la espalda. Un tubo une la escafandra y la mochila. Ese individuo está arrastrando hacia el objeto ovoide a cuatro mujeres, una de ellas con un niño de perfiles negroides. Las mujeres aparecen desnudas. «Para los arqueólogos y los paleontólogos no hay explicación», dice J. J. Benítez, «pero para nosotros, para la gente que tiene un bagaje mínimo de investigación y de estudios sobre estos asuntos, está bastante claro».

En un mundo racionalista y poco dado a las hipótesis imaginativas, da un poco de reparo explicar las palabras de J. J. Benítez… En fin, lo que sugiere J. J. Benítez es esto: que unos seres de otros mundos o de otros tiempos raptaron a varias mujeres y se las llevaron en una nave, en ese objeto esférico u ovoidal que expulsaba llamas. El episodio, si sucedió así, debió conmocionar a aquel pueblo primitivo y lo representaron en sus cuevas.

La respuesta de Manuel Delgado es terminante: «Hay cosas que deberían hacer replantear la Historia».

El hecho es que ese episodio o episodios muy semejantes se encuentran en todos los grandes libros sagrados de las grandes religiones. Manuel Delgado nos recordaba que en la Biblia se asegura que los ángeles del cielo bajaron y vieron a las hembras de los hombres, y las consideraron hermosas, las fecundaron y crearon la raza de los grandes héroes de la Antigüedad. «Yo creo que este mestizaje cósmico-terrenal sí se ha producido. No sé si se está produciendo ahora, posiblemente también, pero creo que se ha producido en el pasado. Y tenemos suficientes referencias como para, por lo menos, plantearnos la hipótesis». En el Tassili existen pinturas de siete mil a nueve mil años de antigüedad en las que aparecen egipcios, absolutamente con todos los rasgos e indumentarias con que son conocidos hoy. Y en algunos relieves de las tumbas del Valle de los Reyes, Manuel Delgado asegura haber encontrado representaciones de personajes exactamente iguales a los que aparecen en las pinturas del Tassili, incluidos todos esos hombres con escafandra.

«Yo creo que la ciencia terminará por aceptar alguno de estos planteamientos», explica Javier Sierra. «Terminará aceptando la posibilidad de que podamos haber sido visitados por otras civilizaciones en el remoto pasado de este planeta. Y digo que terminará aceptándolo porque algunos de los popes de la ciencia ya lo han aceptado. Por ejemplo, Francis Crick, que es nada menos que Premio Nobel por haber descubierto la espiral de ADN, se dio cuenta de una cosa elemental, muy obvia, pero muy importante: que de donde no hay vida, no puede nacer vida».

La opinión de Sierra, en fin, es que la vida podría haber llegado a la tierra porque alguien la trajo. «Una inteligencia pudo haberla traído y haberla sembrado como esporas por todo el planeta, quizá a bordo de naves espaciales en el más remoto pasado».

Nacho Ares, quizá desde una perspectiva más ortodoxa, lamenta que las culturas del norte africano aún no estén bien estudiadas. «Prácticamente no sabemos nada». Sabemos que allí pudo gestarse la iconografía faraónica, porque hay huellas evidentes de ello, o más o menos evidentes, y poco más, porque resulta muy difícil realizar una datación ajustada, entre otras razones. «Yo creo que la ciencia, poco a poco, tiene que ir abriendo expectativas y mirar hacia el futuro. En lugares tan vírgenes y tan desconocidos como la cornisa norafricana y el Tassili, poco a poco irán apareciendo elementos culturales y civilizadores que seguramente plantearán problemas históricos que solamente podrán tener respuesta si respondemos antes a esos enigmas que nos plantean». ¿Quién raptaba a las mujeres del Sahara hace diez mil años? ¿Quiénes eran?