Milenio 3

Iker Jimenez · Capítulo 137 de 198

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Milenio 3

Un lugar secreto

En eso, nuestro amigo Manuel Robles se equivoca: desde los profetas del Antiguo Testamento al inventor del Código de la Biblia, pasando por la pitonisa de Delfos, San Malaquías y Nostradamus, podría decirse que el hombre se ha hartado de escribir sobre el futuro.

Otra cosa es que esas profecías merezcan algún crédito.

 

Un lugar secreto

En la historia de la Iglesia se acumulan miles de casos semejantes al que se relató en páginas anteriores, enigmáticos y aterradores a un tiempo. El Vaticano, Roma y la institución eclesiástica configuran un entorno de silencios y secretos, de misterios y sucesos sorprendentes que los hombres observan maravillados y asombrados. Todo cuanto envuelve a la figura del Papa tiene algo de mágico, quizá por el estricto ceremonial o porque el entorno parece imbuido de una sacralidad potentísima que obliga a pensar en recursos que escapan al conocimiento de las gentes comunes. Además, y a pesar de ser un Estado reducidísimo, el Vaticano es uno de los países más importantes del mundo. Su monarca, su rey, el Papa, tiene una enorme influencia sobre los pueblos y cuenta —en principio— con el aval del mismísimo Dios. En otros aspectos más terrenales, el Vaticano posee el archivo histórico más completo, la Biblioteca Vaticana, unas finanzas un tanto oscuras y un servicio secreto habilísimo e influyente.

Por tanto, a medio camino entre lo mundano y lo divino, el Vaticano aparece a los ojos del mundo como un lugar misterioso, en el que los pasillos y galerías parecen albergar conspiraciones constantes, camarillas y grupos organizados que podrían estar moviendo los hilos de la Historia sin que apenas nadie se percatara de ello. La pregunta recurrente es ésta: ¿qué sabe el Vaticano del futuro de la Humanidad?

Los más aficionados a las tesis de la conspiración suelen afirmar que en las estanterías de la Biblioteca Vaticana se esconden secretos que sólo unos pocos conocen. Y la información es poder.

Manuel Robles es periodista del diario La Razón, sacerdote y buen conocedor del Archivo Vaticano, y a él acudimos para expresarle esas dudas: desde fuera, ese mundo se nos antoja misterioso. ¿Hay algo que, según los dirigentes romanos, no deberíamos conocer? ¿Por qué tanto misterio con el Archivo Vaticano? ¿Por qué tanto oscurantismo? ¿Por qué no se dan a conocer los documentos que se custodian en Roma? «En el Archivo Vaticano se conservan documentos que abarcan un período histórico muy extenso, prácticamente desde el siglo IV hasta nuestros días», nos decía Manuel Robles. «Así pues, es un corpus que contiene muchísimas cosas y cosas extraordinarias. Hasta el pontificado de Juan Pablo II se puede decir que ha estado… bueno, era casi infranqueable. Pero en la actualidad, el Archivo Vaticano está abierto hasta el año 1930, aproximadamente. Quizá el hecho de que haya estado cerrado durante tantos siglos ha contribuido a mitificarlo un poco. Pero, sobre todo, esa mitificación se debe a su contenido. Es un archivo impresionante. Creo que puede decirse que es el archivo histórico más importante del mundo».