Milenio 3
El número de Dios
Y Luis Rodríguez Bausa, profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha, asegura que en la catedral de Toledo «hay marcas de cantería de auténtica filiación masónica, pero lo que es más inquietante es que hay otras marcas de cantería que parecen… no voy a decir que parecen de los freires, pero sí de sargentos templarios. Porque, además, son marcas de cantería que coinciden con algunas marcas que están en los sillares de la encomienda templaria de San Martín de Montalbán…».
El número de Dios
El estudio de las proporciones parece haber sido fundamental a la hora de elevar estos templos sagrados. La tradición sugería que existía una proporción perfecta, un cálculo y una medida, de modo que, previsiblemente, las catedrales góticas deberían someterse a ese entramado geométrico. En principio, esa proporción podría llamarse «el número de Dios». José Luis Corral, profesor de la Universidad de Zaragoza, explica qué es y en qué consiste el «número de Dios»: «Quizá ha habido demasiada literatura pseudohistórica en torno a aspectos como las catedrales o como el mundo de la geometría. La geometría es la disciplina que estudia las relaciones entre las matemáticas y ciertas figuras espaciales, como los volúmenes, líneas, puntos, etcétera. Lo que hacen los constructores de las catedrales es utilizar los números a partir de la armonía y la proporción para construir edificios bellos. Ahora bien, hay una serie de números que presentan unas relaciones armónicas mucho mejores que otros. Uno de ellos es “el número de Dios”, o, mejor dicho, ese número es la relación geométrica por excelencia. Esa relación geométrica está en la Biblia: son las medidas que da Dios a los hombres, por ejemplo, a Noé, para que construya el Arca; son las medidas que da Dios a Moisés para que se construya el Arca de la Alianza. El número de Dios es una proporción que se puede visualizar en un rectángulo cuyos lado mayor y lado menor tengan una relación de 1 a 1,618033… Esa relación es la que se considera perfecta y esa relación numérica sería el número de Dios. Ese número o esa relación numérica se utilizaron en su tiempo para construir catedrales porque se creía que representaba la armonía perfecta y, además, estaba en la Biblia. No es que exista ningún elemento o cuestión esotérica. Simplemente se está haciendo referencia a unas proporciones que se consideraban perfectas en su momento. Y, además, era la proporción que había dado Dios a los hombres para construir cosas bellas».