Milenio 3

Iker Jimenez · Capítulo 88 de 198

Páginas del PDF

Milenio 3

El escritor, el psiquiatra y el criminal

Y, a mediados del siglo XX, los terrores de los hombres llegaron a convertir a esos visitantes en extraterrestres. Era el tiempo de la ciencia y la tecnología: no podían ser demonios ni espíritus, sino seres procedentes de otros mundos. Las numerosas encuestas al respecto hablaban de figuras pequeñas a los pies de la cama…

En definitiva, la reinterpretación de los hechos se adapta a la cultura y la mentalidad de cada época.

 

El escritor, el psiquiatra y el criminal

A lo largo de las próximas páginas van a desfilar dos personajes importantes cuyas experiencias pueden ser ciertamente reveladoras. Los dos tuvieron experiencias de este tipo y sus vidas cambiaron para siempre.

Withley Strieber nació en 1945, en San Antonio (Texas). Estudió artes en la universidad de su localidad natal y posteriormente ingresó en la Escuela de Cine de Londres. En la década de 1980 se convirtió en un afamado escritor de novelas de ciencia ficción y de terror. Entre sus títulos más conocidos se encuentran El ansia, El despertar de los lobos, Sacrilegio o Pesadilla. Gracias a sus escritos sobre una serie de vivencias personales (Communion) también se convirtió en «el abducido más culto y famoso del mundo». Como se sabe, los abducidos dicen haber sido secuestrados por entidades extraterrestres.

El 25 de diciembre de 1985, Strieber se hallaba en una cabaña del norte de Nueva York, en compañía de su mujer, de su hijo y de un matrimonio amigo. Tras pasar una agradable velada navideña, se retiraron a sus habitaciones y fue entonces cuando el escritor escuchó un extraño ruido en el salón. Se levantó para ver qué ocurría en el piso inferior y observó que la puerta de su dormitorio empezaba a abrirse. Vio a un ser pequeño, de ojos rasgados, de cara ovalada y boca recta que se acercaba hasta su cama.

Se asustó tanto que en días posteriores hizo colocar en su cabaña un gran sistema de alarmas, tenía una escopeta siempre a mano y revisaba los muebles y su cama antes de acostarse cada noche. Estas experiencias se narran en Communion. A True Story, que se publicó en 1987 y vendió más de diez millones de ejemplares y fue traducido a casi todos los idiomas del mundo. Según el New York Times alcanzó el primer puesto entre los best sellen en pocos días. En esta obra se hablaba por primera vez de los visitantes de dormitorio.

Tras el éxito, más de ocho mil personas le escribieron contándole su caso. Semejante avalancha de testimonios le llevó a crear la Fundación Communion, que se encargaría de recoger testimonios, investigarlos y aconsejar a los testigos para saber cómo enfrentarse a este tipo de episodios nocturnos. Esta institución no tuvo mucho éxito y hubo mucha polémica en torno a ella. Poco tiempo después de su creación, se disolvió.

John Mack fue una de las primeras personas que habló abiertamente de estos sucesos nocturnos, trató de investigarlos y se esforzó en ayudar a las personas que verdaderamente sufrían con este tipo de presencias. En el prólogo de Vida secreta (Secret Life), de David Jacobs, John Mack aseguraba que este fenómeno es absolutamente real, que no se trata de sueños, de ensoñaciones, de visiones o alucinaciones producidas por nuestro propio cerebro. En su opinión, estas realidades nocturnas son indisimulables y hay que considerarlas en su forma palpable, y no como desviaciones o errores de la imaginación.

John Mack nació en Nueva York, en 1929. Se licenció en Medicina y en Psiquiatría en la Universidad de Harvard. Trabajó en el hospital Cambridge y fundó el Centro de Psicología y Cambio Social. En 1977 recibió el Premio Pulitzer por su obra A Prince of Our Disorder: The Life of T. E. Lawrence, pero sobre todo fue conocido por publicar en 1994 un libro que en muy poco tiempo se convirtió en un best seller: Abduction (traducido al español como Contactos). Se trata de un estudio sobre las abducciones o secuestros realizados por supuestos entes extraterrestres. (En este sentido, Mack seguía la teoría difundida en la década de 1980 según la cual estas visiones se corresponden con algo procedente del exterior, no de nuestro cerebro, de nuestra imaginación o de otros planos de la realidad, ni de nuestro espacio trascendente, espiritual o mágico).

El interés de John Mack por este tipo concreto de visiones nocturnas comenzó en la década de los setenta, cuando conoció las técnicas terapéuticas de Werner Herhard, que inducía a sus pacientes estados de conciencia semejantes al misticismo. Mack estudió todas estas técnicas de sugestión y llegó a formar parte del consejo consultivo de la entidad dirigida por Herhard. Pero en 1990 se vería atrapado por otro tema que incluso le obligaría a abandonar la medicina: los ovnis y los relatos de personas que aseguraban haber tenido algún contacto con seres extraterrestres en sus habitaciones. En esa época conoció a Budd Hopkins, autor del famoso Intruders (Intrusos), a quien acompañó en muchas sesiones hipnóticas realizadas sobre supuestos abducidos y también sobre personas que habían tenido experiencias VdD (visitantes de dormitorio). Al cabo de unos meses, Mack decidió experimentar él mismo con la llamada terapia regresiva para despertar recuerdos del «tiempo perdido», de la infancia o de otros momentos en los que pudiera haber tenido este tipo de visitas.

John Mack se quedó perplejo ante la cantidad de testimonios que avalaban un hecho real y se asoció a MUFON (Mutual UFO Network), una asociación proovni americana, y pronto se convirtió en uno de sus directivos.

En 1993 fundó el Programa de Investigación de Experiencias Extraordinarias, un grupo de autoayuda para personas que habían tenido este tipo de experiencias, para apoyar a los individuos que hubieran sufrido episodios traumáticos.

John Mack murió atropellado en septiembre de 2004. Aquel desgraciado accidente dio mucho que hablar en los círculos «conspiranoicos». En aquel momento, el profesor iba a dictar una conferencia en la que pondría sobre la mesa sus últimos avances en este campo.