Milenio 3
Caso #5
Testigo: José [s.a.]. Taxista. Más tres personas
Lugar: Arroyo de la Luz-Casar de Cáceres (Cáceres)
Fecha: 2002
Tipo: Mujer joven
«La verdad es que… sí… se ponen los pelos de punta al recordarlo. Lo recuerdo y recuerdo las imágenes y parece que estoy en el mismo lugar… Esto ocurrió en una carretera muy estrecha entre el pueblo de Arroyo de la Luz, a unos 20 kilómetros de Cáceres, y Casar de Cáceres. Es una carretera muy estrecha. Ocurrió en noviembre de 2002. Iba con el taxi y llevaba conmigo a tres chicos de unos 25 años. Estaba de tormenta y era una noche muy cerrada, con muchos relámpagos. En un momento dado, vimos un resplandor blanco, y a medida que nos íbamos acercando fuimos viendo lo que se diría que era… la… la… dama. Claro, al reaccionar, con el susto, di un frenazo y en ese momento, sale de la curva un Laguna a toda velocidad y pegando vueltas de campana… Nosotros, parados, fuimos corriendo a buscar al conductor, buscamos a la chica… y no vimos nada. Apareció una ambulancia. Pero esa figura no apareció. Era una chica de unos 27 o 30 años, de una estatura… 1,70, con el pelo largo y castaño, muy oscuro, y el rostro un poco pálido. Estaba como sentada en la cuneta. Eso nos impactó. Era totalmente físico, no era una imaginación. Iba envuelta en una especie de toalla con una camisa blanca. Pero se veía perfectamente, por eso frenamos. Yo sí creo que aquello fue una especie de advertencia. Porque si no llegamos a frenar… El conductor del Laguna era un chico de unos 30 años, venía a una velocidad impresionante, dando vueltas de campana; pasó como a unos cuatro o cinco metros de nosotros. Si no llegamos a frenar, nos arrastra con él, con toda seguridad. He vuelto por allí…, pero cuando paso por allí… paso con mucho respeto. Estábamos todos congelados. Allí había una chica. ¿Dónde estaba? Había que buscarla. Los de la ambulancia y la Guardia Civil también la buscaron, pero ella no apareció».
Caso #6
Testigo: Pablo [s.a.]. Más varios testigos
Lugar: Córdoba-Andújar (Jaén)
Año: [s.d.]
Tipo: Hombre vestido de negro. Calavera
«Iba camino de Andújar, desde Córdoba, por la autopista. Mi compañero pegó un volantazo y dijo que había visto a un hombre vestido de negro y con el cuerpo lleno de… como si fuera una calavera. Y que le echaba el alto, como que se parara, pero, claro, en la autopista no se puede parar, lo pasó de largo, y dijo: “Voy a dar la vuelta porque me he acojonao”. Dio la vuelta, volvió y ya no estaba. A un kilómetro, un accidente con un camión volcado. Era alto, un hombre, vestido de negro, como con una capucha… no sé… Pensábamos que era un autoestopista… Pero no vimos nada. Nos quedamos traumatizados. Veinte minutos después, vimos el accidente. Yo no sé… me gustaría pensar que eso no existe. Quiero pensar que eso no va conmigo. Sé que es cierto, pero no quiero asumirlo».