Un buen partido
12.17
Al día siguiente, Maan visitó a Bhaskar.
Éste hacía días que se aburría bastante. Había decidido comenzar a estudiar el sistema métrico, aunque nadie lo utilizaba aún en la India.
Las ventajas de este sistema sobre el inglés se le hicieron inmediatamente evidentes en cuanto comenzó a utilizar las medidas de volumen. Qué obvias eran todas las comparaciones cuando se utilizaba el sistema métrico. Por ejemplo, si quería comparar el volumen de Fuerte Brahmpur con el del futuro bebé de Savita, podía hacerlo al instante, sin tener que convertir las yardas cúbicas en pulgadas cúbicas.
No es que .a conversión le presentara muchas dificultades, sólo que era incómoda y poco elegante.
Otra cosa que le encantaba del sistema métrico esa que podía vagar a su antojo a través de sus veneradas potencias del diez. Pero a los pocos días se cansó del sistema métrico y de sus juguetes. Su amigo, el doctor Durrani, hacía tiempo que no le visitaba, aunque Kabir seguía haciéndolo. Bhaskar sentía un gran aprecio por Kabir, pero era del doctor Durrani de quien siempre aprendía algo nuevo de matemáticas, y sin él Bhaskar tenía que arreglárselas solo.
De nuevo estaba aburrido, y se quejó a la señora Mahesh Kapoor.
Tras protestar un poco —quería regresar a Misri Mandi y su abuela no se mostraba muy dispuesta a permitírselo—, apeló a su abuelo.
Mahesh Kapoor, de manera firme y cariñosa, le dijo a Bhaskar que no podía ayudarle. En tales decisiones era su esposa quien poseía la autoridad.
—Pero es que me aburro terriblemente —dijo Bhaskar—. Y hace una semana que no me duele la cabeza. ¿Por qué debo pasar la mitad del tiempo en la cama? Quiero ir a la escuela. No me gusta estar en Prem Nivas.
—¿Qué? —dijo su abuelo—. ¿Ni siquiera con tu nana y tu nani?
—No —proclamó Bhaskar—. Un día o dos está bien. Además, tú nunca estás en casa.
—Es cierto. Tengo mucho trabajo y he de tomar muchas decisiones.
Bueno, te interesará saber que he decidido dejar el Partido del Congreso.
—Oh —dijo Bhaskar, esforzándose por parecer interesado—. ¿Y qué significa eso? ¿Van a perder?
Mahesh Kapoor puso cerio. Aquella decisión le había supuesto mucha reflexión y una gran tensión, y no podía esperar que un niño lo comprendiera. Bhaskar, además, dudaba de que dos y dos fueran siempre cuatro, y no podía esperarse que mostrara una gran comprensión en un momento en que todas las certezas de la vida de su abuelo se estaban convirtiendo en un estorbo. Sin embargo, había veces en que Bhaskar se mostraba muy seguro de sus hechos y sus cifras, aunque hubiera llegado a ellos mediante los irregulares saltos de rana del pensamiento abstracto. Mahesh Kapoor, poco dado a dejarse amedrentar por nadie de su familia, sentía un poco de miedo de Bhaskar. ¡Era un muchacho tan raro! Mahesh Kapoor consideraba que era mejor no darle demasiadas oportunidades de desarrollar aquellas misteriosas facultades.
—Bueno, para empezar —dijo Mahesh Kapoor—, eso significa que aún he de decidir por qué distrito electoral me presento. El Partido del Congreso tiene mucha fuerza en esta ciudad, pero yo también. Por otro lado, han cambiado los límites de mi antiguo distrito electoral, y eso me presentará algunos problemas.
—¿Qué problemas?
—Nada que puedas comprender —dijo Mahesh Kapoor. Pero al ver que Bhaskar le lanzaba una expresión ceñuda, casi hostil, continuó—: La composición de las castas es bastante distinta ahora. He estado estudiando muchos de los nuevos distritos delimitados por la Junta Electoral, y las cifras de población...
—Cifras —susurró Bhaskar.
—Sí, su distribución por castas y religiones según el censo de 1931.
¡Castas! ¡Castas! Aunque te parezca una locura, no puedes ignorarlas.
—¿Puedo echar un vistazo a esas estadísticas, nanaji? —dijo Bhaskar
—. Yo te diré lo que has de hacer. Simplemente dime qué variables están a tu favor....
—Háblame en buen hindi, idiota, es imposible comprender lo que dices —le dijo Mahesh Kapoor a su nieto con cierto afecto, aunque bastante irritado por su presunción.
Pronto, sin embargo, Bhaskar tuvo todos los datos y cifras que necesitaba para sentirse feliz al menos durante tres días, y comenzó a estudiar detenidamente los distritos electorales.
OceanofPDF.com