Catedrales

ANTONIO3 · Capítulo 134 de 766

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Catedrales

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CÓRDOBA. CIRUGÍA E HISTORIA

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primera nave catedralicia— a la organización del espacio del templo islámico por medios modestos y reversibles, destinados a acotar, con rejas, tabiques, muebles y celosías, ámbitos que permitieran celebrar el culto y fundar capillas. El prolongado proceso de acercamiento, ocupación y «conquista» de la mezquita cordobesa por parte de los cristianos, que duró dos siglos y medio, se parece mucho a la paciente maniobra por la que se espera la rendición de una ciudad que los sitiadores no quieren destruir. La fundación regia de la capilla de Enrique II, plantada en medio de la mezquita, nos lleva a pensar en un Real, es decir, un campamento apostado para la obtención de una plaza.Al igual que los Reyes Católicos establecieron en la vega de Granada el Real de Santa Fe, y desde allí organizaron la toma del último bastión nazarí, los cristianos cordobeses fueron poblando el bosque de columnas de la mezquita con construcciones de aire efímero que no modificaban su estructura, como tiendas o cabañas tendidas de árbol a árbol, hasta que vieron el momento de hacer definitivamente suyo el lugar. Incluso la tardía decisión de erigir, dentro de la mezquita, un espacio propiamente catedralicio parece una réplica a la doble toma de Córdoba por los castellanos, primero una breve y fallida y después la definitiva; así, se hizo una primera nave cristiana, a finales del siglo XV, y en la centuria siguiente se levantó por fin la catedral renacentista.

La erección de esas dos catedrales cristianas en el interior de la mezquita supuso la culminación de un proceso muy lento, meditado y por momentos doloroso.

Después de tantos años de «vida asilvestrada», con el bosque musulmán recorrido por los desubicados ritos de sus moradores cristianos, la decisión de construir la catedral fue una señal de la definitiva apropiación del templo musulmán; también de la decisión, única en el panorama catedralicio español, de mantenerlo en pie, aunque para instalarse en el centro del admirado bosque fuese necesario talar algunos árboles.

LA PRIMERA CATEDRAL

En la mezquita se conserva una tabla, pintada en 1475 por Pedro de Córdoba, en la que no sólo se muestra la escena de la Anunciación, sino también el sincretismo artístico que predominaba entonces en la ciudad. Las figuras y la técnica pictórica están empapadas de la influencia flamenca entonces en boga, pero al fondo de la estancia se advierte un detalle que jamás se vería en una pintura creada en un taller de Flandes: una puerta que refleja con fidelidad las formas de la arquitectura andalusí.

Esa misma capacidad para mezclar componentes aparentemente contrarios se da con frecuencia en el arte español, sobre todo en el de la Edad Media, cuando no