Catedrales

ANTONIO3 · Capítulo 433 de 766

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Catedrales

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CATEDRALES

estancias del claustro catedralicio y procurarse edificios propios, la Universidad salmantina impulsó el deseo eclesial de rehacer la catedral. Al lado del templo, aunque dándole la espalda, se yerguen todavía los principales estudios, mientras los monumentales colegios repartidos por la ciudad demostraban la nutrida y variada procedencia de los estudiantes que venían a formarse a Salamanca. De los grandes colegios salmantinos, tras las destrucciones y derribos decimonónicos sólo queda hoy el de Ir-landeses, que en la actualidad sirve como residencia de profesores y que está amenazado desde hace unos años con ser convertido en un establecimiento hotelero.

EL CLAUSTRO

Además de acoger las actividades universitarias, el claustro de la catedral de Salamanca sirvió también para los cometidos habituales, o sea, servir de distribuidor de las distintas capillas y dependencias diocesanas y como lugar de enterramiento. Hasta mediados del siglo XVIII pervivió el claustro románico, que tendría un solo piso con las usuales arquerías sobre columnas (parecido a los restos que aún existen de otro claustro en el monasterio de la Vega), y con sus galerías cubiertas por una techumbre de vigas policromadas, algunas de las cuales se exhiben en el museo. El terremoto de Lisboa dejó el viejo claustro maltrecho, lo que sirvió como argumento para una reconstrucción total, efectuada con una arquitectura anodina, en la que se traicionó la costumbre salmantina de respetar la integridad de la catedral medieval. Digamos que lo que no ocurrió con la catedral ocurrió con el claustro: el nuevo se hizo a costa del viejo.A principios del siglo XX, el arquitecto Enrique María Repullés exploró el ámbito claustral, y así pudo recuperar buena parte de sus muros externos, en los que se abren arcos con capiteles extraordinarios. Son pequeños, de labra muy fina, y muchos de ellos parecen coincidir en la representación de escenas cotidianas y de pacífica convivencia humana: un barbero afeitando a un cliente, un joyero trabajando, una partida de ajedrez…

Los arcos y muros recuperados se adjuntan a otros elementos y dependencias de época románica, contemporáneos por lo tanto a la misma catedral vieja. Los más sobresalientes son la capilla de Talavera y la portada que conecta el claustro con el crucero del templo. La capilla tiene ese nombre pues, a pesar de haber sido fundada como sala capitular, fue convertida luego en capilla funeraria de los Maldonado, par-tícipes en la guerra de las Comunidades y originarios de la villa toledana de Talavera. Es cuadrada, con una composición que la emparenta con la Torre del Gallo y cu-