Catedrales

ANTONIO3 · Capítulo 429 de 766

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Catedrales

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CATEDRALES

La coincidencia entre los abovedamientos de ambas catedrales no acaba aquí, pues en las dos se coronó el crucero con una torre hueca (o sea, un cimborrio) que destacase y diese mayor luminosidad al encuentro de las naves mayores.Y en ambos casos se acudió a la forma de cúpula, despegándose por tanto, para ese lugar concreto, de las bóvedas góticas que se ven en las naves de sendos templos.

Después nos referiremos a los problemas que aquejaron a los dos cimborrios salmantinos; ahora sólo queremos terminar este apartado con una breve referencia al más antiguo de ellos, el que por la figura de la veleta que lo coronaba fue llamado Torre del Gallo.

No se sabe por qué, quizá por el toque orientalizante que los antiguos viajeros querían descubrir en cada cosa que les salía al paso en España, muchos expertos han buscado los modelos para este tipo de cimborrios —que tienen el ejemplo más antiguo en Zamora y que luego llegarían a Salamanca, Toro, Plasencia y, como indica Gutiérrez Robledo, también al remate de la torre de Ávila— en el mundo oriental, en la arquitectura islámica y bizantina.Y no se comprende tal cosa, pues, aparte de que en la Francia románica existen precedentes inmediatos, muchas de las formas que componen estos cimborrios se encuentran ya en la arquitectura romana, que tanto alimentó a la románica.

Las mismas escamas de cubrición, que parecen una peregrina invención medieval, están ya en el trofeo de Trajano en Adamclissi; pero más cerca aún de los cimbo-Cimborrio de la catedral de Zamora.