Catedrales
pdf 1374830
GRANADA. LA CIUDAD TRANSMUTADA
217
les. Cuando el cristianismo fue legalizado por Constantino y, luego, declarado por Teodosio religión de Estado, se levantaron los primeros templos siguiendo el modelo de las antiguas basílicas. Eran éstas construcciones en las que, al contrario que en los templos griegos y romanos, el máximo cuidado estaba puesto en conseguir un amplio espacio interior, dividido normalmente en varias naves rectas y paralelas que permitían que hubiese al mismo tiempo, sin molestarse entre sí, personas paradas en grupo y otras circulando. Las basílicas romanas eran edificios civiles, donde se hacían transacciones comerciales o se impartía justicia. El ábside de esas basílicas, situado en uno de los extremos del rectángulo, servía como enmarque digno y como tornavoz para que se escuchase bien al juez, y bastó sustituir al magistrado por el oficiante para que el modelo arquitectónico civil se adaptase a su nueva función como ámbito religioso.
Por otra parte, los romanos no tenían un tipo arquitectónico concreto para hacer sus monumentales mausoleos; de hecho, el funerario era un campo donde, como ha seguido ocurriendo en fechas más recientes, se daban las mayores fantasías y extravagancias, como la pirámide que quiso tener por tumba Cayo Cestio o la reproducción de un horno de pan para señalar el enterramiento de un próspero panade-ro,Virgilius Eurysaces, junto a la Puerta Mayor de Roma. Entre tanta y tan pintoresca variedad, quizá se fue consolidando el carácter modélico del edificio centralizado, a Interior de una basílica antigua.