Catedrales

ANTONIO3 · Capítulo 276 de 766

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Catedrales

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MURCIA. LA CATEDRAL-ARRECIFE

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En las canteras marmóreas de Macael se encontraba a principios del siglo XVI Francisco Florentino, llamado a trabajar allí por su posible experiencia con ese material (desconocido para la mayoría de los artífices españoles) en su Italia natal. Con ese mármol local se llevó a cabo, quizá a cargo de Francisco, el patio del palacio fortificado de Vélez-Blanco. Ese patio, junto al del castillo granadino de La Calahorra, es el mejor exponente de la introducción del Renacimiento en Andalucía, aunque ahora tengamos que ir a contemplarlo, si podemos, al Metropolitan Museum de Nueva York.

Francisco Florentino aparece en Murcia a finales de la segunda década del siglo XVI. Puede que fuese él mismo el autor de la puerta de las Cadenas, que al edificarse traía aparejada una nueva consecuencia, aparte de la comunicación con la claustra antes citada: para llevarla a cabo era imprescindible demoler la vieja y modesta torre de la catedral. La reconstrucción desplazada de la portada, decidida por cuestiones de comodidad para el clero catedralicio, propiciaría, haciendo honor a su nombre, una serie de decisiones en cadena; la más notable, que fuese necesario erigir una nueva torre para sustituir a la antigua.

UNA TORRE PARADIGMÁTICA

La torre de la catedral de Murcia es una de las obras maestras de la arquitectura española. Para apoyar tal afirmación, que sin más explicaciones podría parecer exagerada, Patio del castillo de Vélez-Blanco, hoy en Nueva York.