Catedrales
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CATEDRALES
problema a la hora de tallar piedra: durante la Alta Edad Media los muros son en su mayor parte de mampostería o de tosco sillarejo, y siempre que se puede se reaprovechan materiales (sillares, capiteles, columnas) de construcciones anteriores. Esto último afecta no sólo a pequeñas iglesias carentes de medios, sino a los edificios más eminentes de su tiempo, como la capilla palatina de Carlomagno en Aquisgrán o la mezquita mayor de Córdoba.
Con malos hierros puede darse forma al yeso o al estuco, que es lo que abunda en la escultura altomedieval, pero no a la piedra. No puede ser casualidad que la cantería y la escultura medievales comenzasen su rehabilitación, en época románica, justo en los lugares donde se estaba asimismo recuperando la metalurgia. En cuanto tuvieron buenas herramientas, y tras un breve período de experimentación, los escultores de los siglos XI y XII estuvieron en condiciones de hacer surgir ese fenómeno que, tras tantos siglos de ausencia, podría denominarse «la reinvención medieval de la escultura».
En la catedral de Jaca es posible apreciar un aspecto inhabitual del trabajo de los tallistas en piedra, a los que podemos imaginar sorprendidos en plena faena. De las cuatro grandes columnas que hay en las naves, alternadas con pilares compuestos, dos tienen los capiteles sin terminar. La existencia de capiteles y otros elementos ornados que quedaron a medio hacer es algo muy común en la arquitectura histórica. En muchos casos, esto indica que el
trabajo más fino se hacía in situ,
con los escultores subidos a esca-
leras y andamios. Como volvere-
mos a apreciar en Plasencia, había
varias razones para trabajar de ese
modo: así se evitaba la rotura de
piezas delicadas, que hubieran
sido muy frágiles de haber tenido
que instalarlas ya terminadas, y se
conseguía además que el trabajo
de los escultores, mucho más len-
to que el de los albañiles, no de-
tuviese las obras de construcción
cada vez que hubiera que incor-
porar en ellas alguna pieza orna-
Capitel sin acabar y acabados,
según lo que se ve en la catedral.
mentada.