Catedrales

ANTONIO3 · Capítulo 371 de 766

Páginas del PDF

Catedrales

pdf 1426248

414

CATEDRALES

En cuanto a las portadas, hay en el claustro

nada menos que cinco con excelente trabajo escultórico: la de la capilla Barbazana, con san Pedro y san Pablo flanqueando el acceso en animada con-versación; la Puerta Preciosa, por la que se accede al dormitorio, que aunque deba su nombre al salmo

que se pronunciaba al franquearla es doblemente merecedora de tal denominación; la del refectorio, con las personificaciones de la Iglesia y de la Sinagoga —esta última, con los ojos vendados— representando un discurso maniqueo muy propio de la

época; la del Arcedianato, situada de espaldas a la entrada actual de visitantes, y la del Amparo, que comunica con las naves catedralicias y que tiene el tímpano atestado de personajes, los apóstoles y los ángeles que lloran la muerte de la Virgen.

En el parteluz de esta última portada se en-

cuentra la Virgen del Amparo, a la que atenderemos un momento por el espectacular doselete que pende sobre su cabeza. El doselete es en el gótico un síntoma de ensalzamiento y respeto, como prueba la escena de la Adoración de los Reyes antes citada, donde la Virgen y el Niño son las únicas figuras tratadas con semejante honor. El dosel era a las estatuas lo que el palio a los personajes notables, una forma de destacarlos y mostrarles respeto (en España lo de ir bajo palio nos trae recuerdos amargos, La Virgen del Amparo.

pero ésa es otra historia). Los doseletes pertenecen a lo que se suele llamar «microarquitectura», que refleja aspectos idealizados de la construcción a una escala muy reducida, y que acaso recuerden a las maquetas de madera con las que, como hemos referido en Burgos, los antiguos arquitectos presentaban al cliente sus proyectos.

Pues bien, el doselete de la Virgen del Amparo representa justamente lo que le falta a la catedral de Pamplona: una cabecera monumental, con la consabida corona de capillas radiales dispuestas alrededor de la girola.Así, aunque la portada es anterior al derrumbe del templo románico, este doselete parece un reflejo soñado de