Catedrales

ANTONIO3 · Capítulo 567 de 766

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Catedrales

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CATEDRALES

No debemos pensar, de todas

formas, que el de la Giralda es un

caso aislado, pues en el Renacimien-

to fue muy frecuente la remoción y

adaptación de edificios anteriores.

En Italia son famosos los casos de la

capilla Malatesta en Rímini, refor-

mada por Leon Battista Alberti, y de

la basílica de Vicenza, envuelta por

Andrea Palladio en una nueva y fas-

tuosa arquitectura. En ambos ejem-

plos, los maestros italianos buscaron

sobre todo ocultar los edificios me-

dievales, conservados por necesida-

des ahorrativas, y eso es lo que más

los distingue de los ejemplos espa-

ñoles más o menos coetáneos.Antes

de que Hernán Ruiz lograse su proe-

za con la Giralda, el gran arquitecto

Alonso de Covarrubias, a quien en-

contraremos en Sigüenza y Toledo,

añadió a la sinagoga toledana de

Santa María la Blanca una nueva ca-

becera para transformarla al culto

cristiano, y en la misma ciudad hizo

otro tanto con la iglesia medieval de

San Román. En todos los casos, la

nueva obra se presentó como añadi-

do enriquecedor y, sin prescindir de

las formas propias de su tiempo, se

logró un perfecto maridaje entre lo

antiguo y lo nuevo.

Hernán Ruiz murió en 1569,

con sólo cincuenta y cinco años, lo

que da una triste y postrera justifica-

La Giralda.

ción al sobrenombre de «el Joven».