Catedrales
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CATEDRALES
hubiese apoyado al bando ganador: antiguas villas de realengo pasaron a ser señoríos sometidos al poder, a veces no muy suave, de las casas nobles.
En ese contexto se comprende mejor una de las obras maestras que encontramos en la catedral de Plasencia. Durante más de cuarenta años, de 1442 a 1488, Plasencia dejó de pertenecer a la Corona para convertirse en un enclave señorial, tras ser donada por el padre de Isabel la Católica, Juan II, a Pedro de Zúñiga, titulado primer conde de Plasencia. En el último año citado la ciudad fue tomada en nombre de los Reyes Católicos, que la devolvieron a su antiguo estado como ciudad de realengo, un hecho que fue fijado de inmediato a través de inscripciones grabadas en piedra y colocadas encima de las principales puertas de la muralla. Isabel y Fernando tuvieron una política restrictiva con la levantisca nobleza, y a ellos se debe el desmoche de muchos castillos señoriales y de casi todas las torres que coronaban las altivas mansiones nobles de Cáceres.
Aparte de las inscripciones referidas, Plasencia festejó a los reyes dedicándoles uno de los monumentos más hermosos que puedan imaginarse: sus retratos, colocados en los sitiales de los extremos del
nuevo coro catedralicio. No es raro que
los coros, catedralicios o monásticos, re-
servasen asientos a los monarcas. Estos
llegaban a utilizar las sillerías corales
para ceremonias y reuniones civiles,
como hemos visto en Barcelona o
como ocurrió en Zaragoza, donde Pe-
dro el Ceremonioso exhortó a sus invi-
tados desde el púlpito de la seo. En la
catedral de Segovia encontraremos un
coro con asientos reales, al igual que en
el convento de Santo Tomás de Ávila;
en todos ellos, la posible asistencia de la
reina suponía una excepción al veto de
esos espacios religiosos a la presencia
de mujeres. Lo extraordinario de los si-
tiales regios del coro placentino es que
en él la presencia de los reyes supera la
habitual instalación de la heráldica regia
Sitial del coro con el retrato de Isabel la Católica.
al recibir, en los altos respaldos, las efi-