Catedrales
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CATEDRALES
LOS ARCOS DEL MIEDO
Desconocemos la fecha exacta, pero debió de ser en el siglo XVI cuando se vio que los arbotantes no eran suficientes para estabilizar el templo, sobrecargado a cuenta de las bóvedas añadidas el siglo anterior. La solución adoptada fue la misma que en otros edificios, como las catedrales de Ávila y Tuy o la vecina iglesia de San Pedro: para que la nave mayor no se hundiese, víctima de su propia esbeltez, se tendieron entre los pilares unos arcos de refuerzo, que suelen recibir el nombre de «soarcos» y que en Vitoria fueron bautizados con el descriptivo nombre de «arcos del miedo». Como veremos posteriormente, los de la nave mayor fueron desmontados hace unos años, aunque todavía podemos contemplar los que se colocaron en la nave del crucero.
Pero ahí no acabaron los problemas, ya que en el siglo XVII el edificio volvió a amenazar ruina. Por entonces se rehicieron varias de sus bóvedas, a las que se intentó descargar de peso recreciendo los muros y disponiendo los tejados de forma que no cargasen sobre ellas.Todo esto se llevó a cabo en una época de completa y generalizada decadencia, en la que fue necesario limosnear por las calles (una actividad que, como dice un documento, resultó «sensible por la pobreza de los tiempos»), y el cabildo tuvo que empeñar los objetos de plata que se custodiaban en la sacristía. De algo debió de servir todo ello, pues en la centuria siguiente los eclesiásticos pudieron al fin construirse una sacristía nueva y espaciosa, un desahogo funcional a las componendas que hasta entonces habían sido necesarias para dar servicio al templo, aunque las limitaciones económicas y la prudencia hicieron que su gran bóveda ovalada no fuese de piedra, sino de ladrillo enyesado.
Hay un aspecto de los soarcos que reforzaban la nave mayor que debe ser destacado. El soarco más próximo a los pies (desmontado, como los demás, hace menos de medio siglo) terminaba por abajo con dos ménsulas talladas con motivos vegetales.
Que un pilar se retranquee cerca de la base por medio de una ménsula sólo puede significar una cosa, como ya hemos podido observar en León: que está dispuesto así para poder arrimar a él un mueble, las estanterías de una librería o la sillería de un coro. Por la situación de estas ménsulas en la nave mayor, resulta evidente que denotan que Santa María de Vitoria, al ser elevada a colegiata, dispuso el coro al modo habitual en las colegiatas y catedrales —en medio de la nave mayor—, y que esa disposición fue respetada cuando, en un momento indeterminado del siglo XVI, se hicieron los arcos de refuerzo. Queremos subrayar esto, pues la situación del coro en este templo, tras los sucesivos traslados que constan en la documentación y la destrucción de la sillería en 1938, permanece bastante confusa. El coro alto que aún se conserva a los