Catedrales

ANTONIO3 · Capítulo 728 de 766

Páginas del PDF

Catedrales

pdf 1430477

792

CATEDRALES

Las Siete Calles en el siglo XVI, con la iglesia de Santiago en el centro.

rectamente excepcionales en un templo parroquial, como la girola (inspirada en su forma, aunque reduciendo el modelo a una sola nave, en la de la catedral de Toledo) o el claustro. Como en otros edificios del gótico vasco, la inspiración pudo llegar a Bilbao desde Burgos, una ciudad que tenía profundas relaciones comerciales con los puertos del Cantábrico y que cuenta además con una embajadora de excepción, situada al mismo borde del mar: la iglesia de la villa de Castro Urdiales, muy cercana a Bilbao, y que es el edificio gótico más importante de Cantabria.

La iglesia de Santiago en Bilbao tiene casi todo lo que precisaría un templo para convertirse en catedral, pero a una escala menor de lo habitual. Cuando se contemplan sus bóvedas o su triforio, la sensación es la de encontrarse en el interior reducido de un templo mayor, de manera que lo que normalmente resulta inaprensible aquí semeja estar al alcance de la mano. La iglesia propiamente dicha, que tiene la peculiaridad de situar su crucero en el centro de la longitud, como si quisiera aproxi-marse a una cruz griega, fue construida entre el último tercio del siglo XIV y el primero del XV. Durante la Edad Media estuvo flanqueada por sendos cementerios que servían para acoger los cadáveres de los parroquianos, un servicio que suponía cuantiosos ingresos para el templo.

El concejo tuvo siempre mucha participación en la parroquia: su escudo aparece en varios puntos del edificio, y las tribunas altas que hay al pie de las tres naves, la central de las cuales acoge hoy el órgano, estaban destinadas en parte a servir de bal-