Catedrales

ANTONIO3 · Capítulo 212 de 766

Páginas del PDF

Catedrales

pdf 1374855

242

CATEDRALES

pánico o mozárabe. A partir del siglo XI, la Iglesia romana se empeñó en reformar la liturgia de todas las iglesias para unirlas bajo un rito común, el llamado rito romano, que se concretaba en un modelo también único de misales (los libros que servían como guión de los oficios). Concluía así una labor de unificación tras varias centurias de tanteos en las formas del culto, que tienen sus orígenes en los siglos iniciales del cristianismo, cuando los primeros cristianos ensayaban distintos rituales tomando como modelo la pompa imperial romana, tanto la religiosa como la civil.

En Castilla, fue Alfonso VI y su acompañamiento de prelados y abades franceses los que consiguieron sustituir la liturgia mozárabe por la romana. En la difusión de esta última tuvo un papel determinante la orden cluniacense, muy presente a lo largo del Camino de Santiago y cuya casa-madre en Cluny —que tuvo la mayor iglesia románica jamás construida, demolida tras la Revolución Francesa— fue muy favorecida por el rey castellano.A la par que se imponía el rito romano, los cluniacenses se ocuparon de extender su forma de monacato a costa, en el caso que nos ocupa, de las peculiaridades locales que caracterizaban a los monasterios hispánicos. La labor de unificación del culto, orquestada por reyes y eclesiásticos, tenía un objetivo muy claro: las catedrales y los monasterios eran las fundaciones religiosas que más intervenían en la explotación, ordenación y control del territorio, las primeras a través de las diócesis que estaban a su cargo y los segundos gracias a su asentamiento en lugares interesantes por lo producti-vo de su terreno o por encontrarse en enclaves estratégicos, cuyo dominio se extendía gracias a los prioratos dependientes del monasterio o casa-madre. Durante el siglo XI, la prosperidad de los reinos cristianos se debió en buena parte al cobro de impuestos o pa-rias a los reinos musulmanes de taifas; pero con la conquista de Toledo, en 1085, y las posteriores invasiones de almorávides y almohades, la política cambió hacia la posesión física de territorios pertenecientes hasta entonces a Al-Andalus.Y en esa apropiación masiva era esencial contar con los organismos de gestión, control y gobierno que eran los monasterios y las diócesis.

En la refundación de las principales instituciones eclesiásticas tuvo un papel esencial el románico, como nuevo sistema constructivo capaz de adaptarse a cualquier función y hacerlo con eficacia, monumentalidad y ornato.Visto lo anterior, tenía que ser precisamente el rey aragonés que promovió la fundación de la catedral de Jaca, Sancho Ramírez, quien en Aragón sustituyó, merced a sus contactos con Roma, el antiguo rito isidoriano por el romano.

Entre las fundaciones catedralicias y las monásticas se fueron definiendo y depu-rando las formas y soluciones que abrirían paso a una de las etapas más brillantes que han vivido las artes en Europa. Es en esa época cuando se consolida el modelo cate-