El Mediterráneo y el mundo mediterráneo en la época de Felipe II
El valor de nuestros cálculos
asfixiados, pues había allí más de mil doscientos pobres»[293].
El valor de nuestros cálculos
Si sumamos todas las diferentes fuentes de ingresos (aunque sean aleatorias y parcialmente solapadas), el producto bruto anual del Mediterráneo oscila entre los 1200 y 1500 millones de ducados, es decir, corresponden de 20 a 25 ducados per cápita. Estas cifras no son dignas de confianza y ya en principio, demasiado altas. Es imposible que el nivel medio de ingresos haya alcanzado semejantes cotas. El error radica en que hemos abusado del sistema de calcularlo todo en términos de dinero, pero, por otra parte, no hemos tenido más remedio que proceder así, porque esa era la única posibilidad. El nivel medio sería el que hemos establecido, si todo pasase por la economía de mercado, lo que naturalmente no es el caso. Con todo, estas cifras teóricas no son absurdas, y mucho menos inútiles. Nuestro objeto ha sido trazar un esquema general, en el que podamos relacionar las grandes regiones del Mediterráneo. Y dicho esto, demos vuelta a la página y abandonemos este modo de contar tan decepcionante, en el que jamás una estadística auténticamente válida se presenta a nuestros ojos. De aquí a diez años, si los senderos sugeridos se recorren e investigan de modo fructífero, será necesario volver a escribir de arriba abajo este capítulo.
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FIGURA 37 bis. Facsímil de la carpeta de una carta del embajador de Felipe II en Lisboa, con fechas de envío y llegada (Cf. p. 485, n. 50).