El Mediterráneo y el mundo mediterráneo en la época de Felipe II

B. Obras esenciales

9º Señalemos, por último, la importante contribución a nuestro conocimiento de las realidades económicas del siglo XVI, contribución internacional, aunque la puesta en obra sea francesa y se inscriba en el activo del Centre de Recherches historiques de la VI Sección de la Escuela Práctica de Estudios Superiores, 54 rue de Varenne, París, VII. Cito, sin clasificar por orden de mérito: Fernand Braudel y Ruggiero Romano, Navires et marchandises à l’entrée du port de Livourne, 1547-1611. 1951 (trabajo en curso que será completado y prologado por Maurice Carmona; Huguette y Pierre Chaunu, Séville et l’Atlantique de 1504 à 1650, 12 vols., 1955-1960; Alberto Tenenti, Naufrages, corsaires et assurances maritimes a Venise d’après les notaires Catti et Spinelli, 1502-1609; Renée Doehaerd, Études anversoises, 3 vols., 1962; M. Baulant, Lettres de négociants marseillais, les frères Hermitte (1570-1612), 1953; José Gentil da Silva, Lettres marchandes[II-836] des Rodrigues d’Evora et Veiga (1595-1607), 1956; Ugo Tucci, Lettres d’un marchand vénitien, Andrea Berengo, 1553-1556, 1957; José Gentil da Silva, Lettres de Lisbonne, 1563-1578, 1959; Valentín Vázquez de Prada, Lettres marchandes d’Anvers, 4 vols., 1960; Domenico Gioffrè, Gênes et les foires de change, 1960; Corrado Marciani, Lettres de change au foires de Lanciano, 1962; Felipe Ruiz Martín, Lettres marchandes échangées entre Florence et Medina del Campo, 1965; Édouard Baratier, La démographie provençale du XIIIe siècle, 1961; Léopold Chatenay, Vie de Charles Esprinchard, Rochelais, et journal de ses voyages au XVIe siècle, 1957; Xavier A. Flores, Le «Peso político de todo el mundo» d’Anthony Shirley, 1963.

Quiero añadir a estos libros la obra monumental de Modesto Ulloa, historiador cubano, La hacienda real de Castilla en el reinado de Felipe II, Roma, 1963.

 

B. OBRAS ESENCIALES

 

1º PARA LA ORIENTACIÓN GENERAL DEL LIBRO: OBRAS DE BASE Y CONTROL. Encabezando esta enumeración, citaremos con toda justicia las obras de Henri Pirenne, Les Villes du Moyen Age; Mahomet et Charlemagne. Las páginas en que más me he detenido son las de Vidal de la Blache, consagradas al Mediterráneo, en sus Principes de Géographie humaine, ed. de E. de Martonne, 1922.

Sobre el conjunto del Mediterráneo, me he apoyado considerablemente, como punto de partida, en la obra clásica de Alfred Philippson, Das Mittelmeergebiet, que, por una serie de circunstancias, he leído y releído en la edición de 1904, Leipzig, en 8º, 266 pp. (existe una 4ª edición publicada en 1922). Considero este libro como una obra maestra de precisión documental.

Debo también mucho al libro muy bien documentado de Charles Parain, La Méditerranée: les hommes et leurs travaux, París, 1936, en 8º, 225 pp., y a la obra monumental de Maximilien Sorre, Les fondements de la géographie humaine, París, 4 vols., 1943-1952, y la Vue générale de la Méditerranée, de André Siegfried, 1943.

 

2º HISTORIA Y MEDIO HUMANO. En apoyo de esta historia apegada al suelo o, mejor dicho, al medio, al ambiente de los hombres, se inscribe la obra completa de Victor Bérard, la del helenista, el viajero y el diplomático; la obra completa de Alfred Jardé, tan atenta a la geografía real; la obra desperdigada en artículos de Jules Sion.

Y me remito, sobre todo, a la obra entera de Émile-Félix Gautier, que la[II-837] crítica actual ataca en sus detalles, cuando el problema consiste, tal vez, en continuar el impulso general. En esta obra, me interesa destacar, especialmente, Siècles obscurs du Moghreb, 1927 (que, en su última forma, se ha convertido en Le passé de l’Afrique du Nord), Moeurs et Coutumes des Musulmans, y la breve y sencilla profesión de fe que es Le cadre géographique de l’histoire en Algérie. Histoire et Historiens de l’Algérie, 1931, pp. 17-35. Citaré también el largo artículo —muy notable, por cierto— de Alfred Hettner, Der Islam un die orientalischer Kultur. G. Z., 1932, al cual he tenido que recurrir con insistencia, así como a toda la escuela geográfica alemana (v. la bibliografía en el cómodo manual de Hugo Hassinger, Geographische Grundlagen der Geschichte. Br. 1931).

 

3º HISTORIA DE LAS ESTRUCTURAS. Como aún no se ha publicado nada en este inmenso campo de la historia estructural, he tenido que arriesgarme y construir por mis propios medios; no obstante, he podido apoyarme en algunas obras sólidas de precursores, tales como el trabajo, a la sazón inédito, de Pietro Sardella, Nouvelles et Spéculations à Venise, 1948 (según los Diarii de Sanudo), obra cuyo manuscrito y cuyas pruebas tuve ocasión de leer; en la gran obra póstuma de Julius Beloch, Bevölkerungsgeschichte Italiens, 3 vols., en el monumental estudio de los precios en España, de Earl J. Hamilton, American treasure and the price revolution in Spain, 1501-1550, 1934; en el nuevo estudio de Frederic C. Lane, Venetian ships and shipbuilders of the Reinassance. Baltimore, 1934, traducción francesa, 1965; en la siempre utilísima obra de Richard Ehrenberg, Das Zeitalter der Fugger, Jena, 1922, 2 vols., en 8º, de la que A. E. Sayous dice demasiadas cosas malas para que podamos hacerle caso; en el reciente libro de Ernst Schäfer, Der Könige spanische oberste Indienrat, t. I, 1936; en las investigaciones de los Annales consagradas a las noblezas; en la tesis monumental de Marcel Bataillon, Érasme et l’Espagne, París, 1937 [ed. en español del Fondo de Cultura Económica, México, 1950]; en los clásicos trabajos de Ernst Schäfer, Beiträge zur Geschichte des spanischen Protestantismus, 3 vols., 1902; de Benedetto Croce, La Spagna nella vita italiana durante la Rinascenza, Bari, 1922; de Ludwig Pfandl, Geschichte der spanischen Literatur in ihrer Blütezeit, 1929; y, finalmente, en la obra de Émile Mâle, Art religieux après le Concile de Trente, 1932.

Sobre las relaciones entre estructura y coyuntura sigue siendo esencial para una introducción al debate: Ernest Labrousse, La crise de l’économie[II-838] française à la fin de l’Ancien Régime et au début de la Révolution, 1944.

 

4º SOBRE LA HISTORIA DE LOS ACONTECIMIENTOS, disponemos de multitud de obras que se completan, se entrecruzan y se sustituyen. Los mejores estudios biográficos recientemente publicados son, sin duda alguna, el de O. de Törne, Don Juan d’Autriche, 2 vols., Helsingfors, 1915 y 1928, de rica y fascinante documentación y, además, impecablemente escrito, y el de Van der Essen, Alexandre Farnèse, 1545-1592, 1933 y ss.; los mejores estudios de acontecimientos, el de Charles Monchicourt, L’expédition espagnole de 1560 contre l’île de Yerba, París, 1913, y el de Félix Hartlaub, Don Juan d’Austria und die Schlacht bei Lepanto, Berlín, 1940, 186 pp., en 8º; los mejores relatos, las obras clásicas de Lucien Romier, Les origines politiques des guerres de religion, 1913, 2 vols., La conjuration d’Amboise, 1923; Catholiques et huguenots à la Cour de Charles IX, 1924; Le royaume de Catherine de Médicis, 2 vols., 1925; La Liga de Lepanto, del P. L. Serrano, 2 vols., en 8º, 1918-1919, y el trabajo siempre útil de Martin Philippson, Ein Ministerium unter Philipp II, Kardinal Granvella am spanischen Hofe, Berlín, 1895.

Citemos también, como fuentes inagotables de documentos, los voluminosos libros, eruditos y sólidos (aunque no muy amplios de horizonte), de Pastor, Geschichte der Päpste. Salvo el t. X (que citamos en la edición alemana), todas nuestras citas se refieren a la traducción francesa de esta obra.

 

5º MANUALES, OBRAS DE REFERENCIA Y LIBROS DE CONJUNTO SOBRE EL MEDITERRÁNEO. Todos los manuales u obras corrientes que he utilizado, los de Fueter, Platzhoff, C. Lozzi, Barbagallo, Kulischer, Doren, Georg Mentz, Stählin, Luzzatto, Segre, Zinkeisen, Hammer, Lavisse, Ballesteros, Aguado Bleye, Altamira, R. Konetzke (Geschichte des spanischen und portugiesischen Volkes, t. VIII, de la Große Weltgeschichte, Leipzig, 1941, 429 pp., gr. en 8º), Damião Peres, Mercier, Charles-André Julien, Henri Pirenne, Bibliographie et Histoire de Belgique), Henri Hauser (Les Sources… y Préponderance espagnole), Trevelyan, Hans Delbrück (Geschichte der Kriegskunst, clara, pero aventurada, y Weltgeschichte, t. III, 1926, en 8º, 676 pp.), el t. III de la Die Neue Propyläen Weltgeschichte, ed. por Willy Andreas, Berlín, 1942, en 4º, 646 pp., el libro de Karl Brandi (Deutsche Geschichte im Zeitalter der Reformation und Gegenreformation, 2ª ed.), la obra de W. Sombart (Der Moderne Kapitalismus, y, en la edición de 1940, Vom Menschen) y la de Farinelli (Viajes por España…), son libros sobre los que[II-839] creo inútil insistir. La única historia general innovadora y que he leído con placer es: J. Vicens Vives, Historia social y económica de España y América, particularmente el t. III, 1957.

 

6º SOBRE LA HISTORIA GENERAL DEL MEDITERRÁNEO.

1. Karl Rathlef, Die Welthistorische Bedeutung der Meere, insbesond, des Mittelmeers, Dórpart, 1858.

2. Conde Eduardo Wilczek, Das Mittelmeer, seine Stellung in der Weltgeschichte und seine historische Rolle im Seewesen, Viena, 1895. Muy influido por el pensamiento del almirante Mahan.

3. Helmolt, Weltgeschichte, 4, Die Randländer des Mittelmeers, 1900.

4. Giuseppe de Luigi, Il Mediterraneo nella politica europea, Nápoles, 1926, en 8º, 506 pp.

5. Pietro Silva, Il Mediterraneo dall’unità di Roma, all’unità d’Italia. 2 vols., Milán, 1927, reed, en Milán en 1942, 2 vols., gr. en 8º, 530, 697 pp., con un título superpuesto: «all’impero italiano», sustituyendo al de «all’unità d’ltalia».

6. Paul Herre, Weltgeschichte am Mittelmeer, Leipzig, 1930, 455 pp., en 8º, con notables ilustraciones, excelente texto de un historiador de la política, especialista en el siglo XVI.