El Mediterráneo y el mundo mediterráneo en la época de Felipe II
II. Europa y el Mediterráneo
la confirmación[64].
Así las cosas, llega, con el siglo XV, el resonante triunfo turco: un segundo islam, un segundo orden islámico, unido esta vez a la tierra, al jinete, al soldado, un islam nórdico, que por la posesión de los Balcanes, se adentra profundamente en Europa. El primer islam había alcanzado España al final de su impulso. El centro mismo de la aventura otomana se encuentra en Europa, en una ciudad marítima que iba a triunfar sobre ellos y a traicionarlos. La determinación con que Estambul se dedica a sedentarizar, organizar y
planificar es de estilo europeo[65]. Por su causa se embarcan los sultanes en conflictos periclitados y son incapaces de distinguir cuáles son los verdaderos problemas. En 1529 los turcos renuncian a abrir un canal de Suez que ya habían comenzado a excavar; en 1538 no se lanzan a fondo en la lucha contra los portugueses, dedicándose, en cambio, a mantener una lucha fratricida contra Persia, en la tierra de nadie de sus respectivos confines; en 1569 fracasan en el intento de conquistar el Bajo Volga y en el de la reapertura de la ruta de la seda, y se gastan en las inútiles guerras del Mediterráneo, cuando el problema radicaba en la necesidad de salir de ese círculo encantado;
desaprovecharon todas sus oportunidades[66].
II. EUROPA Y EL MEDITERRÁNEO
Las tierras de Europa flanquean el Mediterráneo por el lado norte, desde el Mar Negro hasta el estrecho de Gibraltar. Si, en este caso, el historiador se empeña en trazar límites, tropezará forzosamente con más dudas que el geógrafo y, a fortiori, que el geólogo. «Europa, noción confusa», escribió Henri Hauser. Para el historiador es un mundo doble o triple, formado por seres y espacios diferentes y trabajados de modo distinto por la historia. En la medida en que se posesiona, en que impregna fuertemente el Mediodía de Europa, el Mediterráneo ha contribuido no poco, por su parte, a oponerse a la unidad de Europa, a la que atrae hacia sí y divide en provecho propio.